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Un viaje auditivo: a ritmo de Rabiz, desde el autobús hasta el mercado

Cuando me sumerjo en mis recuerdos de Armenia, el sonido de su música popular, equivalente al pop-folk de los balcanes, es un hilo conductor que refleja las raíces orientales de la cultura popular del país, así como su idea de la fiesta permanente y la comunicación.

Una ruidosa danza oriental

Ritmos endiablados, típicamente orientales, tocados con una caja de ritmos al estilo de música dance, melopeyas nasales producidas por duduks, o quizá por sintetizadores baratos, un cantante apasionado que se desgañita con sus viriles arabescas vocales... El Rabiz, contracción del ruso rabotchnoy iskustvo (arte obrero) no sorprenderá a los que están acostumbrados a las calles de las ciudades de Turquía, los balcanes o los países árabes.

Este "dance" de los países de Oriente Próximo se asocia a una idea aparte del lugar que ocupa la música en los espacios públicos. Invasivo, el Rabiz parece estar por todas partes. Las élites urbanas responderán con desdén y lo negarán si les preguntas por el tema: lejos de los museos, las óperas y los lugares turísticos, el Rabiz es sencillo y ruidoso, popular, obrero y apreciado por los vendedores callejeros y los conductores. Es la esencia del gusto popular, a menudo despreciado por los artistas e intelectuales de Ereván.

Músicos en armenia

La música como ruido de fondo

En pleno centro de la ciudad de Ereván, en un mercado de Stepanakert o en la estación de autobuses de Vanadzor, el sonido del dance armenio surge tanto de los comercios abiertos a la calle como de los mercados populares. Mejor aún: sin duda tendrás ocasión de hacer un trayecto Ereván-Kapan (por ejemplo) en marshrutka, unos minibuses en los que va todo el mundo apiñado, a ritmo de los decibelios atronadores del Rabiz. Tu taxista en Kotayk o en Lori seguro que tampoco se priva, y botarás en los baches reconfortado por eficaces estribillos. Lo mismo, al cabo de unos días, te preguntarás, igual que lo hice yo: "¿Se dan cuenta de que la radio está encendida?" Porque a fuerza de tener esta banda sonora de fondo, los armenios de a pie parecen no reaccionar a la música y actúan como si nada, como si estuviese todo en silencio.

Nicolas Landru
237 contribuciones
Actualizado el 7 abril 2016
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