Destinos
Ideas
  • ¿Con quién viajar?
  • ¿Qué actividad?
  • ¿En qué temporada?
  • ¿Qué estilo de viaje?

Descubriendo Hong Kong, la Perla de Oriente

Me gusta mucho ver fotos antiguas de Hong Kong, donde vivo desde hace algunos años, y aún me sigo sorprendiendo al ver hasta qué punto ha cambiado la ciudad en solo unas pocas décadas.

Breve historia de Hong Kong

Antes de la llegada de los británicos, Hong Kong no existía como tal: la bahía contaba con varias aldeas de pescadores y los piratas eran muy numerosos. Lord Palmerston, cuya misión era la expansión del imperio británico, no quedo muy contento cuando China cedió esta parte de su territorio al finalizar las Guerras del Opio. Llegó a declarar que Hong Kong no era más que un “islote, con apenas una casa en él”.

Sin embargo, la ciudad se instaló en un puerto bien protegido y fue creciendo poco a poco y anexionando las tierras de los alrededores (lo que actualmente son Kowloon y Nuevos Territorios) hasta convertirse en la megalópolis que es hoy. Pero fue sobre todo a partir de 1949, con motivo de la revolución comunista china, cuando Hong Kong comenzó a desarrollarse de manera fulgurante, tras la llegada de numerosos empresarios ricos exiliados. Salvo durante la crisis de 1997, este desarrollo nunca se detuvo.

Actualmente, Hong Kong es uno de los núcleos financieros más importantes del mundo, la puerta de entrada a China y una de las ciudades donde más coches de lujo, de marcas como Porsche o Ferrari, se pueden encontrar… Un cambio tan rápido como radical que ha borrado gran parte de las huellas de su historia.

Una ciudad entre el modernismo y la historia

Todo aquel que visite Hong Kong (y siempre que el día esté despejado) debe subir al Pico Victoria para admirar la ciudad y sus rascacielos desde las alturas. La alternativa a esta visita se encuentra en la costa de Kowloon, en la “Avenida de las estrellas” (Avenue of Stars) a la hora del “Symphony of Lights” (todos los días a las 20:00 h), un espectáculo de luz y sonido en el que se ilumina toda la ciudad.

La gente tiende a creer que se trata de una ciudad completamente moderna, sin embargo, aún quedan numerosos símbolos de la época colonial: el Star Ferry, por ejemplo, que continúa atravesando incansablemente la bahía (a pesar de que con el paso de los años el trayecto es cada vez más corto, ya que la tierra le ha ganado mucho terreno al mar), o el antiguo edificio del Consejo Legislativo, cuya arquitectura colonial contrasta con los imponentes rascacielos modernos del distrito Central que le rodean. Y estos son solo algunos ejemplos...

Una ciudad entre Europa y China

A pesar de que Hong Kong fue devuelta a China en 1997, sigue estando impregnada de la cultura occidental heredada de los británicos. Además del inglés, el idioma oficial, que ha perdido mucho terreno con respecto al chino, se pueden enumerar, por ejemplo, el sistema legislativo, la libertad de expresión o incluso la escena cultural.

Los ciudadanos de Hong Kong están muy orgullosos de sus particularidades (el cantonés, el derecho a manifestarse...) y son implacables en su lucha por conservarlas. Además, existe un cierto sentimiento de superioridad y un racismo latente contra el resto de chinos del continente (los“mainlanders”, como ellos los llaman).

Sin embargo, Hong Kong sigue siendo una ciudad china, una ciudad donde el feng shui es muy importante y donde los edificios no tienen cuarta planta porque el 4 es un número que da mala suerte. En definitiva, una ciudad puente entre dos mundos.

Amelie Voyagista
10 contribuciones
Actualizado el 27 julio 2015