Ideas
  • ¿Con quién viajar?
  • ¿Qué actividad?
  • ¿En qué temporada?
  • ¿Qué estilo de viaje?

Las 5 razones para ir a Lituania

Lituania, pequeño país de 3 millones de habitantes situado entre Polonia y Bielorrusia al sur, y los otros dos países bálticos al norte, contiene toda clase de reclamos culturales e históricos que no pasarán desapercibidos ante los ojos de los viajeros...

El número de iglesias existentes supera (prácticamente) al de habitantes.

Te interesen o no la arquitectura o la religión, no podrás quedarte impasible ante la cantidad de iglesias que hay en Lituania: ortodoxas, católicas, luteranas, góticas, bizantinas o barrocas... Hay para todos los gustos. Si quieres conocerlas, puedes divertirte paseando de calle en calle, sobre todo en medio del centro histórico de Vilna, ya que allí irán apareciendo y desapareciendo a lo largo de tu camino; resultan además incontables desde lo alto de la Torre de Gediminas.

Disfrutar de las celebraciones lituanas

Lituania es un país conocido por sus festivales y celebraciones en medio de las cuales destacan múltiples bailes y disfraces de colores tradicionales. Los lituanos son festivos, por lo que quizá tengas la suerte de viajar durante una de sus fiestas nacionales, como por ejemplo el día de la independencia del 16 de febrero, o durante un festival de música o de arte (semana del diseño en mayo, festival de música clásica en Vilna, certamen de cine, etc.). Estos acontecimientos constituyen siempre una ocasión para descubrir la cultura del país y a menudo tienen lugar en la capital, como durante la fiesta de San Casimiro, gran feria que invade Vilna a comienzos de marzo con productos de artesanía típicos.

Jugar a ser un caballero andante

Si las celebraciones abundan en Lituania es debido también a que el país ha conservado muchas huellas de su reluciente época medieval. Todas las grandes ciudades lituanas conservan pruebas de este patrimonio, poniendo en un lugar destacado su patrimonio arquitectural y su pasada pertenencia a la Liga Hanseática medieval. Un paseo por las calles del casco antiguo de Vilna, por la fortaleza de Kaunas o por el castillo de Trakai encantará a pequeños y a mayores en medio de un viaje en familia, especialmente si se hace durante los distintos festivales medievales, con disfraces y canciones.

Vivir al ritmo de baloncesto

El baloncesto es el deporte nacional de Lituania. Todos los aficionados a este deporte te lo dirán: aunque no saben nada sobre el país, conocen a su equipo de baloncesto. El equipo nacional está entre los mejores del mundo y no deja de sumar victorias en los grandes campeonatos, desatando la pasión de este deporte en todo el país. Los partidos se ven en todas partes (clubes, bares...) ¡y los lituanos llegan incluso a salir antes del trabajo para ver los grandes partidos! Lituania es pues el destino ideal para discutir entre cervezas en medio de un viaje...

Encontrarte con habitantes hospitalarios

Como en muchos países nórdicos, los habitantes lituanos te darán la impresión de ser muy fríos en un primer contacto. Sin embargo, una vez que rompas el hielo, te sorprenderás al descubrir un pueblo jovial y abierto que sabe de no obstante mantenerse firme en caso de que sea necesario. Los lituanos son hospitalarios y te harán descubrir su país con mucho gusto practicando inglés, ruso o francés contigo, una prueba más de su deseo similar al tuyo de salir al encuentro de una nueva cultura.
Ségolène Renoud-Lyat
20 contribuciones
Actualizado el 8 octubre 2018
¡Experiencia añadida!
Puedes añadir más experiencias antes de enviar tu proyecto a una agencia local
Ver mi proyecto de viaje