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Las condiciones de seguridad en Turquía

Ante todo, olvídate de las ideas preconcebidas y los prejuicios. Turquía es un país muy seguro. En Estambul estarás tan seguro como en París o en cualquiera de las demás grandes capitales europeas. Eso no quiere decir que no te pueda pasar nada, pero lo normal es que un viaje a Turquía transcurra sin percances.

Las posibles molestias

Simplemente prestando un mínimo de atención y respetando las normas de seguridad que sueles seguir normalmente en tu país de origen, no te pasará nada malo durante tu viaje a Turquía. Como en cualquier parte del mundo, puede que haya carteristas en el transporte público o que te topes con algún estafador por la calle. Los robos al tirón se dan también, pero son muy poco frecuentes. El principal riesgo que hay en realidad son los oportunistas que intentan hacer pagar más a los turistas o venderles falsificaciones al precio del original. Sin embargo, allí también es posible que te ofrezcan probar el opio. Además de que es poco recomendable entrar en ese terreno, ten en cuenta que los camellos suelen «trabajar» en colaboración con la policía. Si eres mujer y viajas solas, tendrás otra preocupación: suelen mirar muy fijamente a las turistas que no van acompañadas y se dirigen a ellas de forma más bien grosera. Sobre todo es así en los barrios menos turísticos y más aún al caer la noche.

Un verdadero peligro para los regímenes

Cómo evitar los problemas

Simplemente, no vayas alegremente por ahí con tus pintas de turista. No lleves la cámara al cuello y la riñonera tan a la vista.

No te fíes si un vendedor te ofrece un perfume de marca o los últimos zapatos de moda a precios muy por debajo del mercado. Aunque te juren y te perjuren que son productos auténticos, no seas inocente, es una falsificación. Al mismo tiempo, desconfía también de los precios inflados cuando hagas la compra o tomes un taxi. Siempre conviene negociar.

Un consejo si eres mujer y vas sola: si te abordan de manera demasiado insistente y el Don Juan de turno te empieza a agobiar, dile que tu marido está a punto de llegar. Así te librarás de él enseguida. Si no, avisa a cualquiera por la calle, siempre habrá alguien que te eche una mano. En resumen, en Turquía te bastará con prestar la misma atención que en tu propio país para tener una estancia de lo más agradable.

David Debrincat
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Actualizado el 29 mayo 2015
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