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De Tegucigalpa a la costa del Pacífico, fuera de los típicos itinerarios turísticos

Honduras suele asociarse a las islas de la Bahía y a las ruinas mayas de Copán. Pero eso no es todo. El resto del país reserva varias sorpresas y los más curiosos podrán probar otros destinos durante su viaje por Honduras. El sur, tranquilo y considerado como menos peligroso que el resto del país, tendrá sus adeptos. Si quieres escapar de los típicos itinerarios turísticos, ¡visítalo!

Descubrir Tegucigalpa

Quizá comiences tu visita a Honduras visitando la capital. Situada entre montañas, Tegucigalpa tiene una bonita ubicación geográfica y su clima es agradable. Algunos viajeros prefieren pasar de largo por la mala fama de la ciudad. Sin embargo, los más curiosos podrán quedarse allí algunos días y descubrir una ciudad típica de Centroamérica. Con sus iglesias coloniales, su tráfico caótico y su población activa, Tegucigalpa te dará una idea muy acertada de la situación del país.

Para medir la temperatura y observar a la multitud, te recomiendo que vayas primero a darte una vuelta a la plaza de Morazán, también conocida como Parque Central. Allí podrás admirar la catedral de color arena. Después, visita uno de los museos de la ciudad. El museo de historia y antropología Villa Roy está situado sobre una colina que domina la ciudad. La bonita Galería Nacional de Arte tiene una colección que abarca desde la colonización hasta nuestros días. Las familias agradecerán un paseo por el parque El Picacho (creado para conmemorar el XL aniversario de las Naciones Unidas), un rincón verde con unas bonitas vistas. También podréis dar una vuelta por el museo Chiminike, creado para los niños.

Tegucigalpa

Disfruta del encanto añejo de las antiguas ciudades coloniales

A dos pasos de la capital, podrás admirar la bonita ciudad de Santa Lucía. Situada sobre una colina, esta antigua ciudad minera conserva bonitos vestigios del periodo colonial, como su iglesia, pero sobre todo, uno tiene la impresión de que en ella se ha detenido el tiempo. La ciudad domina un valle bajo desde el que se ve Tegucigalpa a lo lejos. Un poco más alto, Valle de Ángeles también tiene mucho encanto, aunque es un poco más turístico. Es una ciudad llena de colorido y no te puedes perder los frescos que hay repartidos aquí y allá. Si quieres llevarte artesanía de Honduras, aquí encontrarás buenas gangas. En octubre tiene lugar un gran mercado anual.

Otro lugar por el que no pasa el tiempo es la isla El Tigre, que se sitúa en el golfo de Fonseca. Esta isla, cuyo volcán inactivo domina el paisaje, cautiva sobre todo por su calma y su paz. Además, la región es una de las más seguras del país, lo cual tranquiliza. Hay pocos coches, algunas playas, un pontón que avanza hacia el mar y algunos barcos en el puerto, es decir, un decorado sencillo que se presta a pasear y a descansar. Y, si eres de pies inquietos, ¿por qué no subes a la cumbre del volcán El Vigía, de 783 metros de altura?

Explorar los parques nacionales del sur

A lo largo del golfo de Fonseca, hay varias reservas de vida salvaje: Las Iguanas-Punta Condega, El Jicarito, San Bernardo, Los Delgeditos, San Lorenzo y Bahía de Chismuyo. Formadas sobre todo por manglares y lagunas, es un hábitat favorable para los crustáceos y anfibios e idóneo para avistar las aves que van allí a alimentarse. Los amantes de la naturaleza también irán a explorar el Parque Nacional La Tigra, cerca de Tegucigalpa. De fácil acceso, es un lugar valorado por los senderistas. Situado en un bosque de nubes, observarás la impresionante diversidad de la flora y, si tienes suerte, de la fauna. Hay varios senderos y es posible acampar in situ si vas bien equipado, ya que llueve a menudo.

Rose Nicolini
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Actualizado el 4 mayo 2016