No ha sido un viaje cómodo: muchos aviones para llegar, en las actividades horas de barco, la comida no es lo que estamos acostumbrados (es una zona de Ecuador no muy desarrollada), hoteles justitos, muchos madrugones, etc. Pero ha sido un viaje increíble, para recordar. El sitio es muy especial, impresiona. Las actividades de esnorkel estaban muy chulas. Los animales que ves, y cómo interactúas con ellos es algo inolvidable.
Las agencias locales también se nota que no es lo que estamos acostumbrados: no avisan, organizan, etc. las cosas como en otros sitios. Pero bien.
Lo he hecho con 3 niños (13 y 16 años), les ha encantado.