¿Te apetece dejar de lado el turismo tradicional y descubrir emplazamientos naturales asombrosos? El departamento de Boyacá, en Colombia, puede calmar tu sed de aventuras. Es una zona desconocida que te permitirá ver desde lagunas de color turquesa hasta restos fósiles de dinosaurios, desde lagos de altitud hasta el Páramo de Ocetá (un ecosistema raro y mágico).
En el corazón de las plantaciones de café, descubre las animadas ciudades de Manizales, Pereira, Armenia y Salento. Entre cultura paisa y una sed de modernismo de los estudiantes de la región, el eje del café mezcla tradición y modernidad alrededor de un buen tinto, el símbolo nacional.
La misteriosa región amazónica cubre un tercio del territorio colombiano y aviva la imaginación de los aventureros. La cuenca amazónica, dominada por la selva amazónica y los pueblos indígenas (repartidos en más de 50 grupos lingüísticos diferenciados), no es un lugar de fácil acceso, pero constituye una visita ineludible en un viaje por Colombia.
Para disfrutar de una buena semana de senderismo, sería una pena que pasaras por alto la ciudad de Santa Marta, punto de partida para visitar la Ciudad Perdida y el Parque Tayrona. En una semana podrás explorar estas dos maravillas.