Desiertos, lagos, glaciares, reservas naturales, casas de colores... Chile sintetiza una naturaleza XXL con una cultura andina ancestral. Desde el lago Chungará, el más alto del mundo, hasta el cabo de Hornos, el lugar habitado más aislado del planeta, es el país de los extremos y los superlativos.
Desde las cumbres nevadas de los Andes hasta los desiertos áridos de Atacama, pasando por los bosques musgosos de la Patagonia y la escarpada costa del Pacífico, Chile despliega un fascinante caleidoscopio de paisajes. Lejos de las multitudes, los trekkings en Chile son oportunidades geniales para reencontrarse con la tranquilidad y la excitante sensación de libertad.
En el camino, no es raro encontrarse con cóndores, flamencos o pumas. El país alberga una rica fauna y flora, y en general unos ecosistemas realmente únicos. Los trekkings en Chile también permiten conocer a las comunidades locales.