El viaje a nuestra medida fue ideal: las visitas, los hoteles, los traslados y el guía (Ilya), todo fue a la perfección. Y la agencia local, ***, y Gergana quien lo organizó, super. Además a mediados de septiembre, hacía buen tiempo y menos calor y menos gente y los días en el Mar Negro nos pudimos bañar, el agua aún estaba buena, y muy limpia, qué playas tan buenas... Y la comida increíble, productos frescos y con sabor. Además de las visitas culturales, llama la atención la Naturaleza, esos bosques y las montañas, Bulgaria es un vergel, y a un precio asequible aún.