Ideas
  • ¿Con quién viajar?
  • ¿Qué actividad?
  • ¿En qué temporada?
  • ¿Qué estilo de viaje?

Baltchik

Informaciones prácticas sobre Baltchik

  • Playa / Estación Balnearia
  • Parques y jardines
  • Lugar o Monumento religioso
  • Museos
  • Castillo o fortaleza
  • Lugar o Monumento histórico
5 / 5 - Una opinión
Cómo ir
A una hora en coche de Varna
Cuándo viajar
Todo el año (de junio a octubre si quieres bañarte)
Duración mínima
Un día

Opiniones de viajeros sobre Baltchik

Nicolas Landru Gran viajero
237 opiniones en total

Al norte del todo está Balchik, uno de los sitios más bonitos de toda la costa búlgara del mar Negro. Esta ciudad portuaria, risueña, sin adulterar, encaramada en los acantilados de arenisca que dominan la costa, destaca por su mezquita y por el fabuloso palacio Dvoretsa.

Aconsejo:
Haz una excursión al cabo de Kaliakra. Es un paraje natural excepcional, un promontorio rocoso que domina el mar Negro desde lo alto de sus acantilados. Al alba puedes, incluso, ver nadar a los delfines...
Mi opinión

Me recorrí toda la costa búlgara, cada vez más harto de las trampas para turistas y de la industria turística que ha echado a perder una buena parte del territorio. Aparte de las grandes ciudades y Sozopol, al sur, no se salvaba nada, y menos, Nesebar. Mi llegada a Balchik fue una liberación, fue como encontrar un bote salvavidas.

Por fin había encontrado lo que andaba buscando. Un puerto que seguía igual que tiempos pasados y una ciudad antigua que se había escapado de la desnaturalización y del hormigonado, con un patrimonio precioso e intacto de influencia otomana y un aire muy del este, con su mezquita.

Balchik domina el mar Negro, al borde de unos acantilados impresionantes de areniscas blancas, escalonado de forma muy pintoresca sobre los barrancos. Además, te envuelve su vida auténtica de pueblo, animada, desordenada y colorida. Y lo hace para bien, a lo que hay que sumar algunos monumentos de primera categoría. El primero, el magnífico palacio de Balchik, Dvoretsa, con sus jardines ornamentales suspendidos sobre el mar. ¡Pasa de Arenas del Oro! ¡Que le den a Albena! ¡Dale caña a Balchik!