¿Listo para viajar a Mongolia y experimentar grandes aventuras? La llegada a bordo del Transmogoliano (que conecta Moscú con Pekín, pasando por Ulan-Bator) a través del desierto del Gobi, permite hacerse una idea del asombroso paisaje que Mongolia nos ofrece. Durante el trayecto recorrerás la inmensidad del desierto más grande de Asia y su vasto paisaje lunar hasta llegar a la capital. La ciudad cuenta con numerosos lugares de interés cultural, como el Museo de Historia Nacional o el monasterio de Gandantegchinlin y su Buda gigante, pero es fuera de las ciudades donde se encuentran los mayores tesoros de Mongolia. En pleno centro del país, el paisaje cultural del Valle del Orjón te hará descubrir la historia local a través de los vestigios arqueológicos del gran imperio de Gengis Kan y de Karakórum, su capital. El macizo de Altái, situado en el extremo occidental del país, ofrece a los viajeros más aventureros un lugar para hacer senderismo fuera de lo habitual. Es fácil apreciar la pureza y el aislamiento de un lugar maravillosamente conservado, un paraíso ecológico que combina volcanes y lagos a gran altura, con un agua tan pura que puede beberse directamente. Por último, conocerás la fauna local y, si tienes suerte, podrás avistar algún leopardo de las nieves.





















