Ideas
  • ¿Con quién viajar?
  • ¿Qué actividad?
  • ¿En qué temporada?
  • ¿Qué estilo de viaje?

Sérifos, Sifnos y Milo: su cara menos turística

Sérifos, Sifnos y Milo se encuentran a unas 3 horas en barco desde Atenas y están estrechamente relacionadas las unas con las otras. Son perfectas para pasar unas vacaciones relajadas, lejos de las hordas de turistas y de las visitas típicas.

Sérifos, la salvaje

Sérifos sigue permaneciendo (milagrosamente) aislada del turismo de masas y conserva su auténtico encanto. No obstante, es cierto que en verano es un lugar muy turístico. Sérifos es la isla perfecta para pasar unas vacaciones relajadas disfrutando de la naturaleza, la playa y las caminatas.

Los barcos llegan al puerto de Lovadi, que no tiene ningún encanto. Sin embargo, en el puerto se encuentran la mayoría de hoteles y tabernas que animan la ciudad. El puerto de Livadi está unido al pueblo de Chora mediante un pequeño camino escarpado que permite admirar las suntuosas vistas. En Chora podrás tomarte un refrigerio en una de las numerosas cafeterías de la plaza principal antes de aventurarte a pasear por las encantadoras y pintorescas callejas blancas. Termina tu visita visitando las ruinas de Kastro, una fortaleza veneciana. Cuidado: ¡la subida es fuerte! No obstante, las impresionantes vistas recompensan el esfuerzo.

Un poco más lejos se encuentran los encantadores pueblos de Panagia y de Megalo Livadi, cuya visita también resulta muy agradable. Entre las playas más bonitas de la isla puedo destacar la de Kariva (tranquila y poco visitada), la de Avlomonas (con aguas transparentes), la de Lia (con aguas de color turquesa) o la de Psili Ammos (de arena blanca).

La impresionante playa de Livadaki en Sérifos

Sifnos, la refinada

Sifnos presenta numerosos pueblos que compiten en belleza.Aquí los viajeros podrán disfrutar de platos griegos tradicionales: podemos degustar suculentas especialidades culinarias que hacen de esta una de las islas más famosas por su gastronomía. También es conocida por su alfarería. Podrás visitar los numerosos talleres de la isla y llevarte a casa magníficos recuerdos.

Los barcos llegan a Kamares, un pequeño puerto muy animado. Las cafeterías y restaurante se apelotonan a lo largo del puerto y los hoteles se sitúan justo encima, imitando la forma de un anfiteatro. Desde allí, podrás visitar Apolonia, que te embelesará con sus preciosas callejas. Justo al lado se encuentra Artemonas, uno de los pueblos más bonitos de Sifnos, con casas de estilo veneciano. Además, marca el punto de partida de muchas rutas que recorren la isla. Kastro es la antigua capital de la isla, que fue construida con fines defensivos y cuyas casas forman murallas que le dan un encanto particular a este pueblo atípico.

Si quieres relajarte y no hacer nada, visita Plati Gialos, la playa de arena más larga de las Cícladas, además de Faros y Cheronissos, dos puertos pesqueros muy auténticos. Recorre el camino que une Apolonia y el monte Prophitis Ilias para poder admirar los tesoros de la isla. Desde la cima podrás observar unas impresionantes vistas de los alrededores.

Milo, el tesoro del mar Egeo

Milo, conocido por su Venus (que se encuentra actualmente en el Louvre de París), posee un litoral que hace palidecer de envidia a las demás islas Cícladas y que presenta al menos setenta y siete playas. Algunas de ellas solo son accesibles en barco, pero el paseo merece la pena.

Llegas al puerto de Adamas, un bonito pueblo balneario en el que podrás encontrar todo lo que necesites para alojarte y comer. Desde allí, podrás explorar Plaka, un pueblo situado en la parte alta de la isla y que te conquistará con su perfecta arquitectura cicládica y sus callejas blancas. Subiendo por la colina podrás observar las islas vecinas. Otro atractivo de Adamas es la iglesia de Korfiatissa, que domina la bahía. Además, podrás visitar Polonia, un pequeño balneario que tiene una playa preciosa y pequeñas calas con aguas cristalinas. Klima, pequeño puerto pesquero con casas coloridas.

En Milo podrás encontrar algunas de las playas más bonitas de Grecia, entre ellas cabe destacar las calas de Sarakiniko y las playas del norte de la isla, como las calas de Papafrangas (mis preferidas).

Pude visitar las islas a finales de septiembre. Cuando no hay turistas, da la sensación de que estás completamente solo. Monumentos inolvidables.

Aurélie Chartier
52 contribuciones
Actualizado el 15 septiembre 2015