Destinos
Ideas
  • ¿Con quién viajar?
  • ¿Qué actividad?
  • ¿En qué temporada?
  • ¿Qué estilo de viaje?
Rusia

Descubriendo los pueblos de los montes Urales

Estos lugares de difícil acceso y desconocidos para los turistas son un tesoro a descubrir para aquellos que quieran salirse del camino establecido. Cuaderno en mano, descubrirás estos pueblos y sus costumbres locales.

La vida en los pueblos

Cuando el autobús se detiene y ponemos los pies en estos pequeños pueblos nos invade una sensación de aislamiento, es como si se hubiese parado el tiempo. Las casas (isbas) están hechas de madera y, dependiendo de la región, su arquitectura varía. En los pueblos generalmente vive gente mayor y algunos no están habitados durante todo el año ya que muchos rusos tienen allí una segunda residencia (llamada dacha).

La vida es parecida en todos los pueblos; en verano se trabaja el huerto y después se conservan los alimentos para el invierno. Los habitantes labran los campos, se ocupan de los animales y realizan las tareas del hogar. Los interiores de las isbas son rústicos y auténticos (suelos de madera, estufas, alfombras...) y todos tienen la misma disposición, símbolo de su visión del mundo. En los montes Urales, sobre todo en la República de Komi, se han mantenido las tradiciones ancestrales y muchos ancianos siguen hablando komi, una lengua ugrofinesa. En algunos pueblos muy recónditos, hay habitantes que ni siquiera hablan ruso.

Interior de una isba

Dando un paseo por estas regiones podemos ver claramente que la vida aquí no es fácil. En estos pueblos aislados del resto del mundo, el paro es elevado y el alcoholismo, gran lacra del país, está muy extendido. La mayoría de los jóvenes han abandonado estos lugares para encontrar trabajo o realizar sus estudios.

A pesar de lo dura que es la vida en estos pueblos, siempre es agradable visitarlos. Los habitantes son muy acogedores y siempre están dispuestos a compartir sus costumbres y a descubrir las nuestras, especialmente porque no es muy común ver a extranjeros por estas tierras. Así que te recomiendo conversar con los lugareños alrededor de una copa o una taza de té, descubrir la bania (baño ruso) y asar unos chachliki (brochetas).

La bania

¿Visitar un pueblo y no probar la bania? Gran error. Conocer Rusia también significa descubrir su cultura local. La bania es una parte muy importante de la cultura rusa y todos sus habitantes la utilizan. Se trata de una sauna típicamente rusa, hecha de madera, que sirve tanto para relajarse como para darse un baño o simplemente pasar un buen rato entre amigos. A una temperatura de más de 60 ºC, el cuerpo transpira en abundancia (lógicamente ya que nos encontramos al lado de una estufa en continuo funcionamiento) y esto es muy beneficioso para el organismo. Para una relajación más intensa te aconsejo que te des un masaje con unas ramitas de abedul empapadas en agua templada. Aunque en un primer momento te pueda parecer una idea horrible es muy tranquilizante.

Preparación de las ramas de abedul para la bania

Si quieres realizar un viaje fuera de lo convencional, visita uno de los pueblos de Rusia ¡te quedarás con ganas de más!

Marie Cavalié
27 contribuciones
Actualizado el 2 octubre 2015
¡Experiencia añadida!
Puedes añadir más experiencias antes de enviar tu proyecto a una agencia local
Ver mi proyecto de viaje