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El Parque de Ranomafana, ¡el observatorio de la biodiversidad!

Reputado desde la época colonial por sus aguas termales, Ranomafana , que significa « agua caliente» en malgache, ha remplazado definitivamente su vocación primera de termalismo por el ecoturismo. ¡Asma, tensión, problemas gástricos e incluso esterilidad, los cuidados que antes eran dispensados en la estación termal de Ranomafana ya no atraen a los turistas que prefieren a los lémures y batracios de todos los colores!

Cambia tus bañadores por un par de botas de plástico para camuflarte con los otros visitantes en el corazón de esta selva húmeda, actual terreno de juego para los científicos o simples curiosos de paso.

Una cura de vegetación y naturaleza

Verdadera iniciación al naturalismo, una incursión en Ranomafana, una de las selvas más densas de Madagascar, también puede servir de escapada propicia para la relajación y el bienestar, gracias a su caleidoscopio de verdes intensos y a la dulzura de los sonidos de la naturaleza viva.

Situadas a unos sesenta kilómetros de mala carretera al noreste de Fianarantsoa, entre el país betsileo y Tanala (el pueblo de la selva), Ranomafana culmina a 1.400 metros sobre un relieve granítico cubierto de una selva primaria. Desde la pequena excursión a la naturaleza de 2 horas hasta una estancia de varios días con noches al raso, cada uno elige el tiempo necesario para domesticar un lémur ágil que mastica un brote de bambú o ¡la enternecedora mirada de otro más arisco!

Camaleón @Servane Rigault

Un santuario de la biodiversidad

En este parque de 40.00 hectáreas creado en 1991 para proteger la selva de las explotaciones forestales y del Tavy, la práctica ancestral del cultivo sobre tierra quemada que observarás por todas partes durante tu viaje a Madagascar, los científicos han instalado una base donde siguen descubriendo nuevas especies. Orquídeas, helechos arborescentes, palmeras, musgos o bambús gigantes, el clima tropical húmedo de esta selva constituye el ambiente ideal para el desarrollo de una flora abundante y generosa.

En un decorado que va del verde suave al verde más oscuro, el Parque de Ranomafana sigue siendo uno de los refugios privilegiados para los lémures, geckos, camaleones y ranas, entre los que hay un gran número de especies en vías de desaparición. En total, más de una treintena de especies de mamíferos entre los que hay 12 lémures registrados, como el lémur manso de nariz ancha (una especie muy rara) o su primo el lémur dorado descubierto en 1987, pero también una avifauna de una extrema riqueza con no menos de 96 especies de aves.

¡Sigue al guía!

Para observar el mayor número de animales en su estado natural, sobre todo no olvides equiparte con ropas impermeables (¡chubasquero obligatorio!), botas (Ranomafama registra unas precipitaciones anuales sede 2600 mm...) y linternas frontales, ¡el accesorio indispensable para jugar a los exploradores en plena noche!

Dividido en tres zonas, Talatakely (al oeste), Votohananana (al sur de Talatakely) y Vohiparana (al norte), las excursiones por senderos pedestres señalizados varían en función del momento del día y de los objetivos del recorrido elegido, desde el punto de visto panorámico en busca de los lémures, pasando por el circuito de observación botánica. La exploración nocturna del parque ofrece otra visión del mundo animal y vegetal. Cuando la oscuridad recurre poco a poco al selva primaria, la naturaleza revela sus secretos más íntimos at todo aquel que quiera, y sobre todo, ose acercarse.

Sumergirse en aguas termales a 38º C o inmobilizarse en silencio en la negra noche en el corazón de una prolífica y exuberante selva, ¡eso si que necesita incontestablemente veleidades y aptitudes radicalmente opuestas!

Servane Rig
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Actualizado el 8 octubre 2015