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Arte y tradiciones populares de Rumanía

Ya sea con por los maestros de antaño o las fiestas de pueblo, los rumanos saben mantener sus tradiciones y están orgullosos de ello. Se toman muy en serio transmitir a los visitantes que llegan una de las partes más importantes de su país, su rico patrimonio cultural.

El arte rumano

Rumanía cuenta con un rico patrimonio tanto de artesanía como artístico. Los antiguos maestros resisten ni bien ni mal la modernización del país, aunque todavía sobreviven caldereros, alfareros, tejedores, trabajadores de zinc o incluso carpinteros. 

Las alfombras de lana son una pieza imprescindible del interior tracional de una casa rumana. Las alfombras, tejidas por mujeres, proceden de Maramures, Oltenia o Moldavia. Los calcetines de lana también se venden en las carreteras cuando se visita el norte del país. 

La tradición cerámica está bien arraigada en el país y es algo que no podrás dejar de ver en tu viaje por Rumanía. Los rumanos venden todo tipo de objetos con fines decorativos como las cerámicas que suelen colorearse. 

La madera se utiliza frecuentemente en las viviendas y edificios, dando un gran encanto a los pueblos, que no nos cansamos de recorrer. La madera también se utiliza en la fabricación de muebles de casa u objetos de uso cotidiano como cubiertos o platos.  

Las tradiciones rumanas le dan un importante valor al arte. El Museo Nacional de Arte de Rumanía está situado en Bucarest y cuenta con unas 3.000 pinturas y esculturas. 

Fiestas tradicionales 

Si quieres pasártelo bien, tendrás que venir durante las fiestas tradicionales de Rumanía. El canto y el baile predominan en estas fiestas movidas y alegres. La ronda es el baile tradicional y para probarlo no te será difícil mezclarte con algunos rumanos. Las orquestas y bandas de música rumanas son muy populares en el país y le dan un ritmo frenético a las danzas. El folclore festeja la vida, el trabajo, la historia o las fiestas. Hay muchos encuentros folclóricos en el país durante todo el año. 

En estas fiestas tradicionales se puede beber cerveza, que fluye por doquier, y comer el plato típico de carne a la parrilla: Mititey con mostaza.

Asistir a una fiesta local también es una buena manera de ver los trajes regioinales que son vestidos para la ocasión. Los trajes y las costumbres se adaptan a la vida del pueblo. 

Cualquier ocasión es buena para celebrar una fiesta. El calendario ortodoxo ha creado numerosas fiestas, a las que se añaden las celebraciones de la cultura, la magia, los rebaños, las flores y las creencias de los habitantes de los pueblos. 

Festival de los Narcisos en Sălașu de Sus

Claire Guerin
92 contribuciones
Actualizado el 14 octubre 2015
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