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Fenghuang, último bastión chino contra los feroces miaos.

De Hunan, solamente había oído hablar del parque deZhangjiajie ​​y sus formaciones kársticas, dignas de grabados chinos. El resto de la provincia me era totalmente desconocida, hasta que comencé a organizar mi viaje y ví una foto de Fenghuang. Me enamoró al instante, así que estaba decidido: terminaríamos nuestro viaje por carretera en esta encantadora y pequeña ciudad a orillas del río. Aunque me dijeron que Fenghuang se estaba convirtiendo en una pequeña Lijiang, invadida por hordas de turistas chinos, y el lugar ya había perdido algo de su encanto, nada pudo hacerme cambiar de opinión y fue una buena decisión porque, a pesar de que había cierto número de turistas chinos, disfruté mucho de esta visita y ¡me hubiese gustado pasar allí algunas horas más!

Fenghuang, como en tiempos de las dinastías Ming y Qing

Fenghuang es una antigua ciudad guarnición y punto de comercio de la época de las dinastías Ming y Qing. Fue un bastión de los han, deseosos de establecer su autoridad en el lugar, al mismo tiempo que de protegerse de la feroces minorías miaos, que se rebelaban sin cesar... La ciudad no ha cambiado mucho desde entonces: su relativo aislamiento geográfico la ha protegido de las locuras de la historia y de las reconstrucciones que tanto han cambiado el aspecto de China en los últimos años. Es como si se hubiera mantenido en su estado original, ¡un pequeño milagro! Nos perdimos en esta pequeña villa, visitamos numerosas casas de época bellísimas y recorrimos las murallas, donde los niños disparaban a cielo abierto a los malvados miao (a traición, como se suele decir...). Y después, como buenos turistas, seguimos a nuestros homólogos chinos y descendimos el río en un pequeño barco para poder admirar las casas construidas sobre pilotes. No vimos gran cosa... Entre los niños que querían saltar al agua y el barquero que estaba compitiendo en una especie de carrera con el barco vecino, era imposible contemplar cualquier cosa... Así que nos bajamos y, finalmente, pudimos observar esas hermosas casas desde uno de los muchos cafés de la ciudad, con todo el tiempo del mundo para disfrutar de las vistas.

Descubrimiento de la muralla del sureste de China

El otro interés de Fenghuang ​​es su muralla. Y si eres como yo, que pensaba que solo había una única gran muralla en China, ¡estás equivocado! Antiguamente, había una muralla a las puertas de Fenghuang de 200 kilómetros de largo para protegerse de los famosos miao, pero fue casi completamente destruida. Todavía se pueden ver algunas torres de vigilancia, pero solo unos pocos kilómetros han sido reconstruidos y restaurados.

Yo ya había hecho la ruta de la Gran Muralla China, así que ¡no me podía perder esta segunda muralla! La caminata fue bastante corta, con un ascenso rápido, eficaz y desafiante. Los turistas chinos no son muy aficionados al senderismo, así que eramos los únicos en el lugar, a excepción de un guardia que ¡estaba dormido en una de las torres de vigilancia! Si planeas ir a descubrir Hunan, ​​no dudes en acercarte hasta Fenghuang para sumergirte en la China de las dinastías Ming y Qing, aunque no serás el único, ya que la visita vale realmente la pena.

Amelie Voyagista
10 contribuciones
Actualizado el 27 julio 2015