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El desierto de Gobi, inmensidad y contrastes

El visitante no puede ni soñar con cruzarlo porque el clima es extremadamente duro. En verano, las temperaturas alcanzan los 38º y en invierno, están alrededor de los 25º bajo cero. !Aunque algunos desafían a lo imposible a lomos de un camello! Imagínate la prueba que representaba esta travesía para las caravanas que recorrían la Ruta de la Seda...

Paisajes variados y una inmensidad que se pierde en el horizonte

Uno se siente pequeño en el desierto de Gobi. Se podría pensar que es simplemente un paisaje bonito que hace más llevadero el camino, pero es un lugar lleno de vida y mucho más variado de lo que parece a primera vista. Sobre todo, te sorprenderá la velocidad con la que cambia: llanuras, montañas y dunas desaparecen y vuelven a aparecer de nuevo.

Aquí, créeme, el cambio de escenario está garantizado. En el entorno asceta de este apartado lugar, solo te cruzarás con los nómadas. Son los únicos habitantes que resisten incansablemente los vientos y la falta de agua. A lo largo de su viaje, estos superhombres llegan a dominar el difícil entorno en el que están inmersos. Por eso, ¡tienen todo mi respeto!

Los emblemáticos camellos del desierto de Gobi @flickr cc Michael Eisenriegler

Una tierra de contrastes

Para descubrir este desierto, puedes elegir entre ir a pie, en bicicleta, a caballo o en 4x4, en función de tus gustos y expectativas. Pero si deseas dedicarle solamente unas horas de tu viaje, será necesario que cruces el desierto en un todoterreno.

A bordo de la máquina, en menos de 100 kilómetros se puede apreciar una diversidad natural que te dejará sin aliento. Las altas cumbres del Himalaya y las montañas de Altai dan paso a grandes extensiones de arena. Una amplia variedad de paisajes se presenta ante el viajero.

En el Boro, las dunas alcanzan cerca de los 100 metros de altura. Éste es también el reino de los camellos bactrianos de dos jorobas. Recorren este implacable desierto (Gobi en mongol), a pesar de los 40º bajo cero que se alcanzan en invierno.

Aún así, no esperes ver solamente dunas y arena. Esta última solo ocupa el 3% de la superficie total. Te aseguro que te esperan muchas sorpresas en este magnífico desierto: lagos azules en la frontera del norte, bosques petrificados y cementerios de dinosaurios gigantes.

Emilie Joulia
24 contribuciones
Actualizado el 24 julio 2015