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El archipiélago de Yaeyama, la naturaleza olvidada de Japón

14 islas escasamente pobladas, algunas de ellas directamente sin habitantes, conforman el archipiélago de Yaeyama. Fauna, flora y corales: el archipiélago más meridional del país alberga una exuberante naturaleza gracias a contar con áreas milagrosamente conservadas. Una gran oportunidad para perderse en la calma japonesa, lejos del bullicio de las grandes ciudades del país, como Tokio. Un verdadero paréntesis durante tu viaje a Japón.

La barrera de coral: la joya entre las joyas

En este archipiélago es imposible no visitar las playas. Después de aterrizar en el aeropuerto de Ishigaki, el único que hay en las islas, lo primero que puedes ir a explorar es su magnífica barrera de coral, que protege las grandes extensiones de playas de arena blanca y algunos de cuyos corales son realmente exóticos.

¡Ya sea en la isla de Ishigaki, de Iriomote o Taketomi, podrás disfrutar de una abundante vegetación, en la que especies de aves que no existen en ninguna otra parte del mundo se posarán justo a tus pies! El archipiélago es por tanto ideal para la práctica de la ornitología y el ecoturismo en general, además está exploración te puede llevar a dos islas que actualmente están deshabitadas por el hombre, Kojima y Uchibanari.

Selva de Iriomote, archipiélago de Yaeyama

Iriomote, un ejemplo perfecto de ecoturismo

Entre las islas del archipiélago, hay una que destaca especialmente sobre las demás: Iriomote . Cubierta por una selva de vegetación subtropical en casi la totalidad de su superficie, Iriomote ofrece numerosas posibilidades para realizar excursiones en una naturaleza todavía poco explorada.

¿Y por qué no ir a explorar también la isla semiautárquica de Yubu tras haber atravesado en un carro tirado por un búfalo las aguas poco profundas del mar que separa ambas islas? ¡Toda una experiencia exótica!

Otra particularidad de la isla es la presencia de un animal autóctono que forma parte del patrimonio japonés: el gato de Iriomote. Reconocido en 1967 como subespecie felina, este gato está protegido por los habitantes de la isla para evitar su extinción.

Un dato curioso: la primera asociación de ecoturismo de Japón fue creada en esta isla por iniciativa del albergue Takemori. Date el gusto de alojarte allí alguna noche.

Laetitia Santos
30 contribuciones
Actualizado el 24 marzo 2016