Destinos
Ideas
  • ¿Con quién viajar?
  • ¿Qué actividad?
  • ¿En qué temporada?
  • ¿Qué estilo de viaje?
Turquía

Pamukkale: un castillo de algodón excepcional

Desde lejos, cuando llegamos a Pamukkale tenemos la impresión de que se trata de un monte cubierto de nieve. En cualquier caso, en pleno verano, es completamente surrealista como paisaje.

Pamukkale, patrimonio de la humanidad

Pamukkale es un lugar que forzosamente hay que ver, durante un viaje por Turquía. Este enclave clasificado como patrimonio de la humanidad por la UNESCO desde 1988 no se puede perder. En efecto, Pamukkale es una de las principales atracciones del país. Situada al suroeste de este inmenso país, la singularidad geológica del lugar es muy atractiva, pero los baños termales son también populares por las propiedades de bienestar y de salud que se le atribuyen. En la lengua turca, su nombre significa "castillo de algodón". Este apodo se explica por el color blanco del acantilado. De una altura aproximada de 200 metros, está recubierto de calcita. En lo alto de la colina, fluye el agua caliente. Los baños termales naturalmente colocados en terrazas vierten sus aguas los unos en los otros de manera muy estética, lo cual es una de las razones que explican la atracción que provocaeste sitio excepcional. Otro atractivo del lugar está ligado a los vestigios arqueológicos que se encuentran allí.

                     

Las piscinas de aguas termales de Pamukkale


Sus restos históricos

Durante una visita a Hiérapolis, es posible contemplar numerosas ruinas. Se trata principalmente de establecimientos termales, templos, así como otros monumentos griegos, de un gran valor histórico. Esta ciudad romano bizantina fue especialmente concebida como estación termal en el siglo II antes de Cristo. Visto su emplazamiento al pie de piscinas de agua caliente naturales. El sitio arqueológico y el museo de Hierápolis están, por tanto, al pie del acantilado. Además de esto, es posible visitar el pueblo de Pamukkale en sí mismo. Es con certeza digno de interés, incluso si en adelante, no lo dudarás, la ciudad está completamente dedicada al turismo.

Para proteger el lugar, las autoridades han comenzado a hacer pagar la entrada al sitio y el acceso a los baños termales a los visitantes, lo que personalmente considero una sabia decisión. Antes, la entrada era libre y el importante número de visitantes causaba daños irreparables a esta maravilla de la naturaleza. Te recomiendo fuertemente visitar el lugar en el momento de la puesta de sol, cuando Pamukkale se transforma. A esta hora, el blanco inmaculado del monte Pamukkale adquiere una tonalidad anaranjada, volviéndose muy fotogénico. Otra ventaja considerable para hacer tu visita al final de la jornada es que, en ese momento, hay muchos menos turistas.

El mejor momento para visitar la región es entre los meses de mayo y noviembre, que son los meses más cálidos y los menos lluviosos. Permítete, al menos, medio día para visitar el lugar.

Emilie Couillard
173 contribuciones
Actualizado el 18 septiembre 2015
¡Experiencia añadida!
Puedes añadir más experiencias antes de enviar tu proyecto a una agencia local
Ver mi proyecto de viaje