Desde el primer día ha sido un viaje alucinante. Madagascar no te conquista por sus lémures, su camaleones o sus paisajes, son su habitantes los que te atrapan el corazón. Gente amable, sociable, curiosos, cercanos. Si todos fuéramos como ellos el mundo sería un sitio aún más maravilloso.
Nuestra agencia ha sido de 10 desde el primer contacto. Ravaka siempre atenta y dispuesta a explicarnos y ayudarnos, Mamy el guía y Tsantas el conductor, unos auténticos cracks. Irina con su sonrisa nos enseño a apreciar en un día Tana.
Merece la pena sufrir sus carreteras :P para disfrutar de tan maravilloso país, llegar a un hotel (todos muy muy bien) y sentirte como en tu casa. Desde ahora SAMY GASY (SOMOS MALGACHES)..