El viaje en general ha sido una buena experiencia y el país nos ha encantado. No obstante, la logística y la coordinación de la agencia local dejaron bastante que desear en varios puntos del recorrido.
Detalles y puntos a mejorar
Aeropuerto (General):
Inconsistencia en los nombres registrados en carteles y reservas, lo que generó confusión y dificultó nuestra localización a la llegada.
Arequipa:
Espera de más de una hora por el transfer sin previo aviso y sin respuesta telefónica por parte de la agencia ante nuestras llamadas.
Puno:
Transporte terrestre: Mala organización en el embarque (cambios constantes de autobús) y pésima distribución de paradas (dos paradas durante la primera hora y ninguna en las cinco horas restantes).
Excursión en barco: Desorganización en los desplazamientos y una hora de espera parados dentro de la embarcación, causando retraso en la excursión y sensación de tiempo perdido.
Cusco:
Incumplimiento de itinerario: No se realizó la visita al centro histórico ni la visita a la Catedral (a pesar de tener la entrada ya comprada), a la cual solo pudimos acceder tras insistir al guía al finalizar el tour. En su lugar, incluyeron una parada comercial de llamas y alpacas no prevista ni solicitada.
Logística de traslados: En dos ocasiones diferentes tuvimos que esperar largo tiempo en el lobby para que finalmente el transfer no apareciera y tuviéramos que desplazarnos a pie. Además, el segundo día pasamos una hora dando vueltas en la furgoneta dentro de la ciudad sin avanzar en la ruta.
Falta de transparencia: Comunicación imprecisa sobre los tiempos de llegada del transporte (aseguraban que ya estaba esperando en el punto cuando en realidad aún no había llegado).
Gestión de la excursión: Permitieron la entrada de una persona ajena al vehículo para intentar vendernos un libro durante el trayecto.
Aguas Calientes:
Falta de puntualidad: retraso de 20 minutos en la llegada del responsable para el briefing del tour del día siguiente.