El viaje que nos ha organizado Evaneos a sido casi como hecho a medida para nosotros. Desde los alojamientos hasta las actividades realizadas. Nos ha encantado el trato cercano y familiar de cada uno de los lugares donde nos hemos alojado. Sin duda el ***, en Tortuguero, es un sitio especial. Tuvimos la suerte de tener como guías a Jorge y a Orwin, dos profesionales que hicieron que disfrutaramos aún más las actividades programadas. En la piscina del *** vimos muchas especies como tucanes o monos. Y las instalaciones son increibles. Dormir en mitad de la selva ha sido impresionante. Cuando fuimos a La Fortuna, otro acierto de alojamiento, el ***, familiar y situado frente por frente del volcan Arenal (el que no tuvimos la suerte de ver sin nubes). Frente a este hotel estaba el restaurante Selva Rústica, muy recomendable. La actividad de las aguas termales nos gustó mucho. Luego estuvimos en Monteverde, en el ***, del que nos gustó todo, pero del que queremos destacar al personal, amable y dispuesto a ayudar. Nos hicieron algunas recomendaciones tanto de sitios donde comer como de actividades que realizar. Para poner el broche a nuestro viaje acabamos en Manuel Antonio, en el ***. De nuevo, lo mejor, el personal. Pero también es increíble las vitas de la habitación y las instalaciones al completo.