Eslovaquia es un destino que se visitar principalmente por sus encantos naturales, sus magníficos y salvajes parques naturales, su abundante flora y fauna y sus impresionantes Montes Tatras. Por tanto, ¡debes tener todo esto en cuenta para tu próximo viaje a Eslovaquia! Y todo ello sin olvidar que vas a pasar por muchas ciudades durante tu viaje, por lo que deberás llevar algo de ropa adecuada para la ciudad por si decides ir a uno de los elegantes restaurantes de la capital, Bratislava.
Otra cosa que debes tener en cuenta es la gran diferencia de temperaturas dependiendo de la estación en la que viajes. Eslovaquia posee un clima continental, es decir, que en verano las temperaturas pueden llegar a alcanzar los 35°C y que, si no sopla la brisa marítima, el clima puede resultar demasiado cargado. Además, a menudo se producen fuertes tormentas durante el día, por lo que es recomendable llevar ropa impermeable.
En invierno ocurre lo contrario: las temperaturas suelen ser inferiores a 0°C y se producen frecuentes nevadas. Por eso, si deseas visitar las numerosas estaciones de esquí de los montes Tatras, deberás llevar una equipación mínima. Si tienes pensado recorrer el campo o las montañas eslovacas, lleva buena ropa de abrigo. Te recomiendo que lleves un calzado adecuado para caminar y, en verano, un buen repelente de mosquitos e insectos, así como ropa que te cubra brazos y piernas durante tus paseos por el bosque.
Prepara un botiquín típico de viaje con los medicamentos para cualquier problema menor y recetas médicas concretas si te es necesario. No te olvides de tu Tarjeta Sanitaria Europea (TSE), será de gran utilidad si necesitas un servicio más especializado.
Podrás usar sin problema el euro así que lleva dinero en efectivo, o bien la tarjeta para pagar directamente en establecimientos, ya que si deseas sacar dinero se te podrá aplicar una comisión.
Querrás sacar miles de fotos así que no te olvides tu cámara para poder volver con bonitos recuerdos que compartir.