
La mejor época para viajar a las Islas Jónicas es entre mayo y octubre. Sin embargo, te aconsejamos evitar la temporada alta turística, es decir, los meses de julio y agosto. Viajar fuera de temporada es la garantía de encontrar menos gente en las playas, sufrir menos el calor durante tus caminatas y disfrutar de tarifas más asequibles. Y por último las temperaturas en las Islas Jónicas son muy agradables en primavera y otoño.