
La mejor época para viajar al Peloponeso es entre los meses de abril y mayo, y de septiembre a octubre. Durante estos meses de menos afluencia de viajeros, el sol está casi siempre presente y las temperaturas son algo más suaves, lo que facilita las visitas a los yacimientos históricos y la práctica de actividades al aire libre como el senderismo.
Pero la posición meridional del Peloponeso le da a Grecia temperaturas agradables incluso durante los meses de invierno. Rara vez bajan de los 10 grados. Si lo que buscas es una escapada de playa y relax, lo ideal es viajar entre junio y agosto, cuando las temperaturas rondan los 30/35 grados, e incluso pueden subir un poco más.