Ve a descubrir la fauna y la flora de Hungría preferentemente en el otoño o la primavera. Los bosques cubren casi el 15% del territorio y ahí verás hayas y robles, además de jabalíes y nutrias. Con un poco de suerte te encontrarás con gatos salvajes y lagartos de Panonia.
Elige el otoño o la primavera para ir a descubrir las regiones vitivinícolas de Hungría y probar deliciosos vinos. Explora el área de Sopron y de Somlo, y ve a Badacsony a degustar los mejores vinos del país. Los amantes del vino tinto no pueden perderse la región de Villany-Siklos, al suroeste.
En Hungría se pueden observar muchísimos pájaros. Además, el senderismo y la equitación son dos buenas maneras de descubrir el país. También puedes hacer piragüismo y espeleología, así como ciclismo. Y por qué no, sobrevolar el lago Balaton. Mejor ir en otoño o primavera.
Escoge el otoño o la primavera para dar paseos en calesa por el Parque Nacional Hortogaby o ir de excursión a las montañas Matra. No te pierdas la cueva Baradla-Domica e intenta hacer un viaje en canoa por el lago Tisza antes de ir a nadar al famoso lago Balaton.
Ve a mediados de temporada para descubrir los numerosos castillos que tiene el país. Descubre el castillo medieval de Diosgyor en Miskolc, y participa en la fiesta medieval, que tiene lugar a finales de mayo, o ve al Castillo de Buda o al de Godollo, donde vivió la emperatriz Sissí.