Si quieres viajar a un destino inusual, Laos es el lugar perfecto. Enclavado entre gigantes del turismo como Tailandia, China, Camboya o Vietnam, este pequeño país no está falto de encanto ni de ventajas. Para este viaje es necesario ser meticuloso a la hora de preparar tu equipaje, procura no olvidar nada porque, difícilmente, encontrarás en el lugar lo que te falte.
Empezando por la ropa, da prioridad a prendas ligeras, idealmente de algodón, para soportar las altas temperaturas. Pero incluye también ropa más abrigada para el frescor de las noches en las montañas del norte. También necesitarás ropa que cubra brazos y piernas para visitar los lugares religiosos. Aunque Laos no tiene salida al mar, no asumas que no necesitarás traje de baño, ya que se puede nadar en varias zonas del río Mekong.
En cuanto al botiquín de primeros auxilios, además de medicamentos básicos convencionales para dolencias menores, incluye también lo necesario para tratar problemas estomacales y un repelente contra los mosquitos.
Una cámara de vídeo o de fotos es indispensable para capturar los mágicos momentos que te ofrecerá Laos. Como siempre, recuerda hacer una fotocopia de tu pasaporte, te alegrarás de haber tomado esta precaución en caso de pérdida. Necesitarás también una tarjeta de crédito para disponer de efectivo. Recuerda que los cajeros se encuentran, sobre todo, en las grandes ciudades o en las zonas turísticas. Procura siempre sacar dinero por adelantado antes de viajar a los pueblos del norte del país, zonas rurales o menos pobladas, y pagar en la moneda local (kip laosiano).
Finalmente, en Laos vivirás numerosos y bonitos choques culturales, así que ve siempre con la mente abierta y el deseo de descubrir cosas nuevas.