Nuestro viaje a Tailandia ha sido una experiencia inolvidable, y gran parte de ello se lo debemos al magnífico equipo de Evaneos. Queremos destacar especialmente el trabajo de Rocío, que tuvo una paciencia infinita para escuchar todos nuestros gustos y manías, y transformarlos en un itinerario perfectamente hecho a medida. Supo captar desde el primer momento lo que buscábamos y diseñó un viaje que encajó con nosotros de principio a fin.
También queremos agradecer profundamente a Lucía, que ha sido nuestro auténtico ángel de la guarda durante toda la estancia. Siempre atenta, siempre disponible, siempre sabiendo dónde estábamos y qué necesitábamos. Su dedicación y cercanía nos hicieron sentir acompañados y cuidados en cada paso.
Además, estuvimos estupendamente acompañados por Samanta, nuestra guía en Bangkok y Kanchanaburi. Nos deleitó con un recorrido lleno de historia por el Gran Palacio, el Buda Reclinado, el mercado del tren, el mercado flotante de Damnoen Saduak y el puente sobre el río Kwai. También nos llevó a Ayutthaya, donde pudimos disfrutar de sus templos, y al Parque Nacional de Erawan, que fue una auténtica maravilla. Su conocimiento, simpatía y pasión por su país hicieron que cada visita fuera especial.
Igualmente, quedamos tremendamente contentos con Kavee y con la conductora Diana Golg, cuya furgoneta supercómoda y cuya simpatía hicieron que los trayectos fueran un placer. Gracias a ellas, las visitas al Triángulo del Oro, Chiang Rai y Chiang Mai fueron, si cabe, aún más hermosas.
En resumen, volvemos a casa con el corazón lleno y la sensación de haber estado en las mejores manos. Gracias a Evaneos y a todas las personas que han hecho de este viaje una experiencia única.