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Historia de Uruguay: un país de dualidades

Durante numerosos años, el territorio que cubre la actual Uruguay estuvo disputado por los españoles y los portugueses. Cuando el país tomó las riendas de su propio destino, fueron dos partidos, los blancos y los colorados, los que se alternaron en el poder durante décadas.

Descubrimiento del país

El español Juan Díaz de Solís fue el primer explorador en desembarcar en las tierras de la actual Uruguay. Era el año 1516. En aquel entonces el único pueblo que vivía allí era la tribu amerindia de los charrúas. Bastante poco numerosos, consiguieron sin embargo organizarse para resistir a los intentos de colonización de los europeos a lo largo del Río de la Plata durante varios años. Esta región no era especialmente rica en materias primas, por lo que el Reino de España no la consideró una prioridad.

Una estatua que rinde homenaje a los amerindios charrúas

Entre españoles y portugueses

Pese a todo, los conquistadores consiguieron fundar la primera ciudad uruguaya en 1574: San Salvador, actualmente denominada Dolores. Los misioneros jesuitas se instalaron y fundaron la misión de Santo Domingo Soriano a lo largo del Río Negro en 1624. Cuando los portugueses comenzaron a establecer sus colonias en las orillas del Río de La Plata a partir de 1680, fundando principalmente la Colonia del Sacramento, los españoles sintieron amenazada la posesión de “sus” tierras. Fue entonces cuando empezaron a mostrar un mayor interés por la región. Montevideo fue fundada en 1726. Los colonos españoles se fueron instalando poco a poco y acabaron expulsaron a los portugueses en 1777, fecha en la que conquistaron la Colonia del Sacramento. Las tierras que conforman la actual Uruguay estaban anexionadas al virreinato de Buenos Aires, situado al otro lado del río.

En 1810, los revolucionarios uruguayos y bonaerenses se unieron bajo la dirección del general Artigas para alzarse contra España y conformaron un gobierno uruguayo en 1815. Aprovechando la debilidad española, los portugueses intentaron conquistar Uruguay. El país se anexionó en 1821 a Brasil, convirtiéndose en la Provincia Cisplatina. Los años posteriores fueron de gran crispación y revueltas, pero hubo que esperar a 1825 para que tuviera lugar una reunión con los argentinos gracias a la cual el país recuperaría su autonomía respecto a Brasil. En 1828 se declaró oficialmente la independencia de Uruguay. Años más tarde, en 1830, se instauró la república.

Blancos y colorados

Pero los conservadores (blancos) y los liberales (colorados) se opusieron, por lo que comenzó una guerra civil: la llamada Guerra Grande (1839-1852). Durante esta época desembarcaron masivamente inmigrantes franceses y británicos. Los vecinos brasileños y argentinos se involucraron en el conflicto y contribuyeron a la reconciliación llevando a los colorados al poder.

A comienzos del siglo XX, el partido colorado, que buscaba defender los intereses de los grandes terratenientes, impuso sin embargo mejoras en las condiciones de los obreros. Bajo la presidencia de José Batlle y Ordóñez, se implantaron una serie de reformas con la intención de lograr un progreso económico y social. Uruguay se ganó la reputación de ser uno de los países más progresistas de América del Sur. Es también el periodo de una gran ola migratoria procedente de Europa (italianos, alemanes e irlandeses sobre todo), ya que Uruguay se encontraba en pleno proceso de industrialización. En 1930, el país contaba con cerca de 2 millones de habitantes.

Crisis y conflictos

En 1958, tras casi un siglo de dominación política del partido colorado, el partido blanco accedió al poder. El país atravesó entonces una grave crisis económica que el gobierno trató de aliviar mediante reformas. Sin embargo, los problemas sociales no cesaron. La alianza entre los dos grandes partidos rivales, en 1966, restableció el sistema presidencial y dio origen a una nueva Constitución. A pesar de todos sus esfuerzos la crisis se prolongaba. El movimiento de guerrilla de los Tupamaros trataba de derrocar al gobierno.

En 1973, tuvo lugar un golpe de Estado. El presidente Bordaberry seguiría a la cabeza del país pero bajo una estrecha vigilancia por parte de los militares. Se instauró el terror, se persiguió y se asesinó a los opositores. El rechazo a esta dictadura militar por parte de la población fue masivo y quedó patente en las elecciones de 1984, cuando salió elegido como presidente Julio María Sanguinetti, del partido colorado. Devolvió a Uruguay a la senda de la democracia. En 1991, Uruguay pasó a formar parte del Mercosur como medida para el crecimiento económico del país.

A mitad de la década de los 90, Sanguinetti implantó una nueva serie de reformas con el objetivo de mejorar la competitividad del país y reformó la Constitución (1997). Un dato histórico: en 2004, fue elegido presidente Tabaré Vázquez. Pertenecía a la coalición de izquierdas denominada Frente Amplio. Por primera vez en la historia del país, el dirigente uruguayo no pertenecía a ninguno de los dos grandes partidos clásicos.

Amélie Perraud-Boulard
63 contribuciones
Actualizado el 5 noviembre 2015
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