En las puertas de Europa con Asia. Entre el Cáucaso e Irán. El turismo por Azerbaiyán se trata de un recorrido lleno de paradojas pero también de belleza. Con una población dividida por terribles desigualdades sociales, la sociedad queda marcada por los problemas y la dependencia del Oro Negro. Por suerte, al mismo tiempo, Azerbaiyán se convierte un paraíso para los amantes de la geología, o el turista más gourmet. Una clara muestra de toda esta polivalencia es la ciudad de Gandja, la segunda más importante del país. De hecho, esta localidad fue la capital oficial del país hasta 1918, pero con el paso del tiempo perdió peso administrativo. No te preocupes, tienes muchas cosas que ver en Azerbaiyán, como por ejemplo el lugar arqueológico de Kabala, donde también podrás practicar actividades de invierno. Además, te darás cuenta de que la población está orgullosa de su país y no duda en abrirse al oeste europeo para compartir conocimiento y presumir un poco de patrimonio nacional con los turistas. No esperes más y contacta con nuestro agente local para que organice un viaje ¡que recordarás toda tu vida!