Las exóticas hojas de los palmerales, un agua azul curaçao, arena fina como polvo: un viaje en Zanzíbar huele a escapada paradisíaca. Para una luna de miel, Zanzíbar se presenta como el destino perfecto con sus hoteles suntuosos y sus playas relajantes, como la de Nungwi. En familia, el archipiélago se convierte en un magnífico terreno de juego para observar delfines y tortugas gigantes.
Lejos de las multitudes, un circuito a medida en Zanzíbar es la promesa de un viaje idílico y más sostenible, diseñado por nuestros expertos locales pero siguiendo siempre tus gustos y preferencias.