Un viaje a Tanzania es un destino de ensueño para mucha gente. Al país se asocian palabras y lugares como el mítico Kilimanjaro y su nieve eterna o, desde más recientemente, el Serengeti o el Ngorongoro. Vamos a repasar todo lo que necesitas meter en la maleta.
En general, el viaje a Tanzania más clásico se divide en 2 o en 3 etapas: La primera pasa, inevitablemente, por una de las grandes reservas de animales para realizar un safari (no olvides unos prismáticos para observar mejor a los animales); la segunda, te sitúa en primera línea de playa, frente a las aguas turquesas del océano Índico. En ambos casos, el calor te espera y necesitarás disponer de ropas ligeras. La tercera parte del viaje, te llevará al extremo opuesto, con las temperaturas gélidas del llamado techo de África, en la cima del Kilimanjaro. Allí, además de ropa para el frío, necesitarás también equipamiento de montaña.
No olvides una cámara de fotos o vídeo, ya que querrás almacenar todos los recuerdos en imágenes. Recuerda también que necesitarás protector solar, ya que el sol es especialmente intenso en estas latitudes, y un kit de primeros auxilios para curar pequeñas heridas. Aparte de prendas básicas, como las camisas, es bastante difícil encontrar cualquier material o medicamentos fuera de las grandes ciudades, así que procura no olvidar nada antes de salir.
Con respecto a la documentación, no te olvides sobre todo de tu carnet de vacunación internacional que pruebe que estás al día con la vacuna de la fiebre amarilla. Lleva así mismo tu pasaporte en regla y fotocopias de tu documentación personal por si sufrieses una pérdida.
La moneda oficial es el chelín tanzano y la tarjeta de crédito solo la usarás para pagar en safaris u hoteles, por lo que debes llevar dólares o euros y cambiar allí a la moneda local en efectivo.