En el centro de Portugal, las temperaturas son más frescas. Es por ello que podéis visitar esta región de Portugal en pleno verano sin pasar demasiado calor. El relievede esta región es muy variado, montañoso en la Sierra de Estrela, y a la vez con numerosas llanuras. Descubriréis el bosque nacional de Buçaco, cerca de Coimbra, y también la abadía dominicana de Santa María de Vitoria (catalogada por la UNESCO), en Batalha y casi todo el año. Los que seáis más frioleros no vayáis en invierno pero, como en el resto del país, podéis ir a conocer el centro de Portugal cuando os apetezca. Viseu, la capital regional por su casco antiguo y sus vinos, no os la debéis perder por nada del mundo.
Es un paraíso donde nunca hace frío: el invierno es suave y, a partir de febrero, almendros y naranjos perfuman el campo. Luego, en abril y mayo, aparecen flores silvestres, embelleciendo la naturaleza de la región. Eso sí, dado que la zona se ha orientado al turismo masivo, casi seguro que en verano os tropezaréis con muchos turistas por allí. Pero no penséis ni por un momento que este sea el principal atractivo del Algarve: salid a descubrir el interior del país, sus ueblos históricos y sus colinas cubiertas de flores,... y por qué no, id de excursión durante todo el año con un clima radiante. <x1 />
Debéis evitar visitar Alentejo en agosto; aquello está abarrotado de turistas. Es preferible que vayáis en abril y mayo si os gustan los paisajes llenos de flores; y si queréis disfrutar de los diferentes festivales que allí tienen lugar, elegid ir en septiembre u octubre. Podéis disfrutar más de esta región si vais en junio o julio, ya que esos meses hay menos afluencia de turistas. Alentejo tiene bonitos pueblos de mármol, viñas y llanos que se pierden de vista en el horizonte; además, sus habitantes están determinados a conservar y perpetuar su artesanía local. Su gastronomía es una auténtica delicia; allí podréis hacer caminatas realmente agradables, y en especial a mitad de temporada.
Lisboa está en el sur del país, y gracias a su agradable clima podréis visitarlo en cualquier momento del año. Sin embargo en verano las temperaturas pueden llegar a ser bastante elevadas, por lo que es preferible ir allí en mitad de temporada. El casco antiguo, hermoso; lugar de visita obligada, donde disfrutaréis de los restaurantes del Barrio Alto después de un día de turismo en el sol. El barrio de Belém también debéis visitarlo. Si elegís ir en verano y queréis refrescaros un poco, una buena idea es visitar las cuevas de Sintra... ¡lugar ideal para personas de todas las edades y para estar más frescos!
Portugal es un país católico, y también es muy festivo, especialmente en el verano. Desde mayo, los estudiantes de la famosa Universidad de Coimbra celebran el final del curso académico con numerosos festivales, conciertos y exposiciones. En junio, un día entero está dedicado a la celebración de la Fiesta de Santo António, donde se venera al santo patrón de Lisboa en toda la ciudad. También celebran San Juan con hogueras, conciertos y otras festividades en Oporto y Braga. En julio, el mercado medieval de Obidos ofrece diez días de típica fiesta medieval. En agosto pasado, el festival de música Festival do Sudoeste electrifica el sur.
La ciudad de Oporto está situada en la costa Atlántica. Esta ciudad goza de un clima típicamente mediterráneo sin embargo, aunque con ligeras influencias del océano: mucho sol pero bastante humedad.La UNESCO ha catalogado el casco histórico de Oporto como Patrimonio Mundial de la Humanidad. Realmente vale la pena que lo visitéis para conocerlo. ¡Pero mejor que no vayáis a visitarlo cuando el calor sea casi tropical! Elegid preferentemente la primavera y el otoño, pues es entonces cuando el clima es más suave y templado, haciendo que sea más agradable (y sin pasar demasiado calor) el visitar lugares como la Catedral de la Sé, el Palacio de Cristal o el Museo de Arte Contemporáneo.
El mejor momento para embarcarse en una aventura familiar en Portugal es de abril a octubre. Con un clima mediterráneo y atlántico, las temperaturas en Portugal son suaves y agradables. Varían en promedio desde los 20°C en abril hasta alcanzar los 30°C en agosto, y bajan a 15°C en invierno. Por lo tanto, es posible explorar Portugal en familia en cualquier temporada, pero primavera y otoño ofrecen las condiciones más placenteras, especialmente para disfrutar con tranquilidad de los sitios históricos y las playas.
Portugal goza de un clima suave y templado, lo que permite hacer un road trip en cualquier época del año. Por lo general, es más agradable viajar en primavera u otoño, cuando hay menos turistas, especialmente alrededor de Oporto y Lisboa. El verano puede ser bastante caluroso, pero también es la temporada de festividades en todo el país. En invierno hace frío en el interior, pero en la costa las temperaturas se mantienen agradables. Por su parte, la región del Algarve, al sur de Portugal, nunca baja de los 10 grados.