La fecha de tu viaje a Turquía se acerca a pasos agigantados: ha llegado el momento de preparar tu maleta. Estas son nuestras recomendaciones sobre algunas cosas que no debes olvidar.
En cuanto a la ropa, todo depende de la estación del año en la que vayas. En general, llévate ropa ligera en verano y también un jersey, ya que puede refrescar por las noches. Para visitar los sitios religiosos necesitarás prendas largas que te cubran los brazos y las piernas. Tampoco es tan grave si te olvidas algo, porque siempre lo podrás encontrar en los numerosos mercados. En invierno, llueve con frecuencia y en la región de la Anatolia puede incluso hacer un frío extremo. En ese caso, deberás prepararte en consecuencia. Quizás quieras hacer alguna ruta de senderismo o simplemente patear las ciudades de arriba a abajo, así que llevate un buen calzado para caminar. Turquía cuenta con bellas playas, por lo que si quieres refrescarte, no puedes olvidarte ropa y complementos de baño.
En cuanto a tu botiquín, llévate solo medicamentos básicos para curarte las pequeñas molestias del día a día. Incluye tiritas por si te salen ampollas, algún tratamiento para problemas estomacales, crema solar y aftersun.
Guarda una cámara de fotos o vídeo y tarjetas de memoria para inmortalizar momentos. Si piensas conducir en Turquía el permiso internacional es indispensable, también es recomendable guardar una fotocopia de tu pasaporte, par evitar imprevistos.
Para pagar necesitarás generalmente contar con la moneda oficial en metálico, la lira turca. Por ello llévate euros para cambiar nada más llegar, y también la tarjeta de crédito por si quieres sacar más adelante o pagar en algún establecimiento turístico.