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La enorme extensión de Chile hace que su clima sea muy variado entre diferentes espacios dentro del mismo país. En general viajar a Chile en julio supone aprovechar meses de bastante frío, con temperaturas que rondan los 10ºC en Santiago, por ejemplo, y más días de lluvia en la zona centro y sur del país, en la zona norte las precipitaciones son relativamente escasas.
Conoce el desierto de Atacama, pues en julio no se alcanzan las cotas de calor diurno y frío por las noches que tienen en otras estaciones. También es un momento ideal para aprovechar y esquiar en Chile. La estación más grande del país, El Colorado también conocida como Farellones, tiene más de 50km habilitados para esquiar. Por último julio es un mes ideal para conocer una de las grandes joyas de Chile, como es la Isla de Pascua, conoce Hanga Roa la capital de este territorio famoso en todo el mundo por sus estatuas de roca gigantescas. Sin duda uno de los lugares más impresionantes en el mundo.
No hay una época ideal para visitar Chile: el país se extiende por gran parte de América Latina y presenta grandes disparidades climáticas. Por lo tanto, se elegirá la primavera o el otoño para descubrir Santiago y el centro del país, mientras que es preferible el verano para recorrer la región de los lagos. Ten en cuenta también que la isla de Pascua y la Patagonia son muy frescas, por lo que es mejor visitarlas en verano.
Por supuesto, al encontrarse Chile en el hemisferio sur, las estaciones están invertidas: el verano tiene lugar entre los meses de diciembre y febrero. Enero marca el comienzo del verano austral y ofrece condiciones óptimas para un viaje a Chile, aunque es preferible el período de septiembre a noviembre para un viaje más sostenible.