Viaje a Montezuma

4
2 opiniones
Entre selva exuberante, cascadas secretas y playas bohemias, en Montezuma te espera un pequeño paraíso.

Visitar Montezuma

Visitar Montezuma en Costa Rica es regalarte un viaje entre selva exuberante y olas del Pacífico. Este pequeño pueblo bohemio, situado en la península de Nicoya, conquista a quienes buscan autenticidad y naturaleza en estado puro. Aquí, los senderos te llevan a cascadas secretas, las playas están bordeadas de palmeras inclinadas y en las noches se vive un ambiente artístico y relajado. La biodiversidad aparece en cada esquina, con monos aulladores en las ramas e iguanas tomando el sol. Descubre por qué este lugar resulta tan fascinante a todo el que lo descubre.

  • Relajación
  • Naturaleza, Aventura & Deporte

Montezuma : ¿Cómo llegar?

Montezuma se encuentra al sur de la península de Nicoya, en la costa Pacífica de Costa Rica. Desde San José puedes llegar a ella por carretera o en barco desde Puntarenas.

Montezuma : ¿Cuándo viajar?

La mejor época para visitar Montezuma es de diciembre a abril, durante la estación seca, cuando hay mucho sol, un mar tranquilo y bastantes visitantes.

Montezuma : ¿Por cuánto tiempo?

Reserva al menos tres días en Montezuma para disfrutar de sus cascadas, playas vírgenes y encuentros con la gente local sin prisas.

Descubre más sobre este destino

Sitios imprescindibles y rincones secretos: ¿qué ver y hacer en Montezuma?

Ubicado en el extremo sur de la península de Nicoya, Montezuma es una joya de Costa Rica, discreta y bohemia, de la que se vuelve transformado. Entre selva exuberante, playas de arena dorada y un ambiente relajado, este pequeño pueblo costero es un lugar ideal para viajeros y viajeras con curiosidad por la naturaleza, con ganas de tener encuentros auténticos y de vivir momentos suspendidos en el tiempo. Aquí tienes diez experiencias que vivir en Montezuma.

1. Camina hasta la cascada de Montezuma

Un sendero discreto comienza detrás del pueblo, bordea un río, cruza puentes de madera y te sumerge en una selva densa y vibrante. Tras 20 o 30 minutos de caminata, aparece el espectáculo: una poderosa caída de agua de más de 20 metros de altura que desemboca en una poza natural. Perfecto para un baño que despierta todos los sentidos. Más arriba, otras pequeñas cascadas esperan a los más curiosos, con piscinas naturales donde sumergirse como si se tratase de un spa salvaje.

2. Explora la reserva natural Cabo Blanco

Primer parque natural de Costa Rica, Cabo Blanco es un tesoro protegido a solo 10 kilómetros de Montezuma. Por sus senderos sombreados, quizá te encuentres con coatíes, monos aulladores o agutíes.

Al final, te espera una playa remota, azotada por el viento. Con un silencio casi absoluto, solo oirás el sonido del oleaje. A veces parece que somos los primeros humanos en pisarla. El parque cierra lunes y martes, así que reserva al menos media jornada de los demás días de la semana para perderte por allí.

3. Relájate en Playa Grande

A solo 30 minutos a pie al norte del pueblo, Playa Grande hace honor a su nombre: casi dos kilómetros de arena dorada, bordeada de palmeras y selva, con las mejores olas para practicar surf.

Aquí no hay hamacas ni hoteles ostentosos, solo algunos perros callejeros, cangrejos que trazan sus surcos y el tiempo que se estira como un chicle. Un sitio ideal al atardecer, con el horizonte en llamas y los pies en la arena aún tibia.

4. Iníciate en el surf

Montezuma no es Tamarindo, y eso es una ventaja. Aquí no hay aglomeraciones y las olas son suaves y regulares: perfectas para principiantes. Dirígete a Playa Grande, donde varias escuelas locales ofrecen clases en grupos reducidos, con atención muy personalizada. Incluso los niños pueden empezar, con tablas adaptadas. Viviréis unos momentos de risas, caídas al agua y de sentirse intensamente vivo.

5. Haz una excursión al parque de Curú y a la isla Tortuga

Desde Montezuma, haz una excursión en barco que combine naturaleza y descanso. La primera parada es la reserva natural Curú, un área privada reconocida por su biodiversidad. Es uno de los mejores lugares de Costa Rica para observar de cerca monos capuchinos de cara blanca, iguanas verdes y mapaches.

Luego pon rumbo a la isla Tortuga, un auténtico paraíso tropical. Sus aguas turquesas y cristalinas son perfectas para practicar snorkel: nadarás rodeado de peces ángel, cirujanos y coloridos arrecifes de coral. Nuestras agencias locales te ayudarán a organizar estas excursiones 100% naturales.

6. Prueba la cocina local y fusión

En el pequeño centro de Montezuma, los restaurantes no resultan especialmente llamativos, pero esconden grandes sorpresas. Toldos de playa iluminados con faroles, pequeños lugares ocultos en la naturaleza… Aquí se disfruta una cocina intuitiva y siempre generosa. Sabores de todo el mundo se mezclan con productos tropicales locales: ceviche de maracuyá, tacos de pescado a la parrilla, batidos de guayaba y mango, y mucho más.

7. Observa las tortugas en la playa de Romelia

Al caer la noche, ve a la playa de Romelia, al sur del pueblo de Montezuma. Más salvaje que las demás, es escenario de un espectáculo poco común: la anidación de tortugas marinas. Hay voluntarios que se encargan de cuidar un pequeño centro de conservación, y a veces es posible asistir, sin molestar, a estos momentos mágicos. Ver a una tortuga desovar, o mejor aún, a sus crías dirigirse al océano, produce un escalofrío tremendo. Una bella lección de naturaleza para vivir en silencio total.

8. Asiste a una clase de yoga en la selva

En Montezuma, incluso los saludos al sol se hacen bajo los gritos de los monos aulladores. Algunos centros de yoga están en la ladera de una colina, con vistas al mar, suelo de madera y un ambiente de oasis.

Allí te estiras, te conectas y respiras lejos del bullicio y las aglomeraciones. Las sesiones al amanecer son momentos de paz perfectos para empezar el día en armonía. También se organizan retiros más largos en los alrededores.

9. Pasea a caballo por las alturas de Montezuma

Cuando sube la marea, cambiamos las playas por las colinas. Varios establos locales ofrecen paseos a caballo para todos los niveles, con caballos bien cuidados y acostumbrados al terreno. Subes entre plantaciones, recorres ríos y atraviesas bosques frondosos. A veces aparecen las vistas sobre el Pacífico y el verde resplandece bajo la luz rasante del atardecer. Una forma preciosa de descubrir el interior del país.

10. Deambula por el mercado artesanal

Cada sábado por la mañana, artistas y artesanos del pueblo exhiben sus creaciones sobre coloridos manteles en el corazón de Montezuma, a pocos pasos de la playa. Joyas hechas a mano, telas pintadas, objetos tallados, remedios naturales… Aquí se viene tanto para comprar como para conocer en profundidad. Un paseo por el mercado es una hermosa inmersión en esta comunidad llena de color, de espíritu libre y encanto.

Con sus playas infinitas, su selva viva y su luz dorada, Montezuma toca algo profundo. No es solo un paisaje, es un estilo de vida. Los viajeros y viajeras que se detienen aquí rara vez se van con las manos vacías: se llevan un poco de esa magia tranquila, de esa lentitud contagiosa. Si quieres probarla, solo depende de ti.

Haz una parada en Montezuma durante un viaje personalizado por Costa Rica

Con Evaneos, diseñarás tu viaje a Costa Rica con la ayuda de un agente local hispanohablante, que vive allí. ¿Quién mejor que un lugareño para abrirte las puertas del país, revelarte los secretos de Montezuma y guiarte por rincones fuera de lo común?

Desde la playa salvaje de Montezuma hasta las selvas tropicales de la península de Nicoya, tu itinerario estará 100% personalizado. El agente local adapta cada etapa a tus ganas, ritmo y estilo preferido de viaje. Para que tú solo te preocupes de emprender un viaje que realmente se parezca a ti.

Montezuma: ver nuestros circuitos

Montezuma : información práctica

La mejor época para visitar Montezuma es de diciembre a abril, durante la estación seca. Los días son soleados, las carreteras están en buen estado y el mar tiene una temperatura ideal para nadar o hacer snorkel. También es en estas fechas cuando las cascadas de Montezuma muestran toda su belleza, accesibles además sin barro.

Para mayor tranquilidad, mayo y noviembre también son una buena alternativa. Son los comienzos o finales de la temporada de lluvias, con algunas lluvias breves pero con una vegetación exuberante y menos gente en las playas. Eso sí, te conviene evitar septiembre y octubre, que suelen ser más lluviosos.

Para una estancia en Montezuma, lo mejor es alojarte en el centro del pueblo para disfrutar a pie del ambiente bohemio, los restaurantes y el acceso a la playa. Si buscas más tranquilidad, las colinas de Montezuma ofrecen unas vistas espectaculares sobre el océano y un contacto directo con la selva. Por último, la zona de Cabuya, al sur, atraerá a quienes buscan autenticidad y serenidad.

Los agentes locales de Evaneos conocen cada rincón de la península de Nicoya. Recomiendan alojamientos responsables, gestionados por familias locales, o lugares secretos escondidos en la selva tropical. Un consejo de expertos, una vista al mar desde tu hamaca, un desayuno casero… la experiencia comienza con un encuentro especial en el lugar.

En Montezuma, los sabores caribeños, del Pacífico y mestizos despiertan el paladar en cada esquina. Entre las especialidades locales imprescindibles se encuentran:

  • Gallo pinto: desayuno típico de Costa Rica, mezcla de arroz y frijoles negros salteados con cilantro, cebolla y pimiento, a menudo servido con huevos y queso local.
  • Ceviche de pescado o camarones: muy fresco, marinado en limón verde con cilantro y verduras crujientes.
  • Patacones: gruesas tortitas de plátano verde fritas dos veces, crujientes y a menudo acompañadas de salsa de frijoles o aguacate.
  • Casado: plato completo con arroz, frijoles, carne o pescado, verduras salteadas, ensalada y una rodaja de plátano maduro a la plancha.
  • Tacos de pescado: rellenos con pescado fresco del día, mango, repollo crujiente y salsa de cilantro.

En Montezuma, pequeño pueblo bohemio entre la selva y el océano, la cocina local es un verdadero tesoro por descubrir. Aquí algunas direcciones auténticas para saborear la gastronomía costarricense en un ambiente acogedor y relajado:

  • Soda típica Las Palmeras: toda una institución local para probar un casado abundante en un lugar frente al mar. Ambiente típico, cocina casera y precios accesibles.
  • Cocolores: un pequeño tesoro escondido cerca de la playa, con una terraza iluminada al caer la noche. Su filete de dorada con salsa de coco es sencillamente inolvidable.
  • Soda La Naranja: agradable y lleno de encanto, esta soda usa productos frescos de la región. Destaca su sopa de camarones, ligera y aromática.

En Montezuma, la forma más sencilla de moverse es caminando. Es un pueblo costero pequeño, así que todo queda a una distancia razonable a pie. Las callejuelas tranquilas conducen rápidamente a las playas, cascadas y restaurantes. Solo necesitas un buen calzado y un sombrero para disfrutar de los desplazamientos al aire libre.

Para explorar los alrededores, puedes alquilar un coche o usar el autobús local que pasa por el pueblo, aunque tiene unos horarios y un recorrido limitado. También hay taxis informales (a menudo en pick-up), que puedes encontrar preguntando en el lugar y que son ideales para llegar a playas más remotas o al parque Cabo Blanco. No dudes en pedir consejo a tu agente local o al alojamiento, ellos conocen a los conductores fiables de la zona.

Montezuma: ¿Qué ver en los alrededores?

Lo que nuestros viajeros piensan de su estancia

Costa Rica: nuestros artículos para sus vacaciones