La desconocida Rumanía sorprende gracias a sus increíbles paisajes naturales, su característica arquitectura de madera oscura y sus deliciosos platos típicos. Y todo ello sin olvidar a sus habitantes, encantadores y muy acogedores.
Bucarest, la capital de Rumanía, está atravesada por un río, el Dâmboviţa, que a veces está completamente helado durante los meses más duros del invierno. A lo largo de su agitada historia, fueron destruidos muchísimos monumentos, pero algunos sobrevivieron al desastre: la iglesia de Stravropoleos, el Parlamento, la Ópera Nacional... Si eres curioso, Bucarest invita a pasear y a fijarse en sus detallitos arquitectónicos.
Transilvania es una de las regiones más desarrolladas del país y, tras la capital, el lugar que recibe más visitantes. Esta región es famosa mundialmente por ser la cuna de uno de los personajes más conocidos de la literatura: el conde Drácula. Pero no tengas miedo, tu sangre estará a salvo cuando visites su morada: el castillo de Bran. Desde allí, podrás disfrutar de una de las vistas más espectaculares del campo rumano. Sin embargo, Transilvania, tierra de mitos y leyendas, tiene mucho más que ofrecer; por ejemplo, la pequeña ciudad histórica deSibiu, las imponentes minas de sal de Turda, la dinámica Brasov, además de unos bosques increíbles.
Como podrás ver, Rumanía tiene muchísimos encantos ocultos y sigue siendo un lugar alejado del turismo de masas. Un viaje a Rumanía se adapta a todos los gustos y todos los presupuestos y no dejará a nadie indiferente. ¡El país es una joya escondida en pleno corazón de Europa!
Gheorgheni es un centro urbano de la tierra szekely, en el este de Transilvania. Sin nada en particular, la ciudad es sin embargo la puerta de entrada a los montes Giurgeu y Hasmas, así como a algunos de los sitios naturales más bellos del país.
Praid es un pueblo en el este de Transilvania que recibe a muchos clientes rumanos; se acercan o bien para recibir tratamientos, o bien por su famosa mina de sal.
Baia de Aries es una pequeña y bonita localidad, situada en las montañas de Transilvania, en el río Aries. Es una puerta de entrada a las boscosas montañas de los alrededores y posee varios atractivos, como su haya milenaria.
Câmpeni está situada 430 km al noroeste de Bucarest. Es una ciudad de paso para los que quieran ir a Hungría por carretera y salirse de los típicos itinerarios turísticos.
Buzău es una ciudad cuya arquitectura está fuertemente marcada por su pasado comunista. Una etapa apreciada saliendo de los Cárpatos pero algunas horas son más que suficientes.
Ciudad epónima de la cadena montañosa que la bordea, Fagaras es una pequeña ciudad tranquila que podrá representar una bella etapa si deseas explorar la región circundante.
Pequeña ciudad situada en la carretera entre Targu Mures y Gheorgheni, Gornesti no tiene gran interés turístico a no ser por saber más sobre la minoría húngara de Rumanía.
Gran ciudad industrial situada a una centena de kilómetros al norte de Bucarest, Ploiesti es, sobre todo, conocida por su refinería de petróleo, no por sus cualidades turísticas.