La desconocida Rumanía sorprende gracias a sus increíbles paisajes naturales, su característica arquitectura de madera oscura y sus deliciosos platos típicos. Y todo ello sin olvidar a sus habitantes, encantadores y muy acogedores.
Bucarest, la capital de Rumanía, está atravesada por un río, el Dâmboviţa, que a veces está completamente helado durante los meses más duros del invierno. A lo largo de su agitada historia, fueron destruidos muchísimos monumentos, pero algunos sobrevivieron al desastre: la iglesia de Stravropoleos, el Parlamento, la Ópera Nacional... Si eres curioso, Bucarest invita a pasear y a fijarse en sus detallitos arquitectónicos.
Transilvania es una de las regiones más desarrolladas del país y, tras la capital, el lugar que recibe más visitantes. Esta región es famosa mundialmente por ser la cuna de uno de los personajes más conocidos de la literatura: el conde Drácula. Pero no tengas miedo, tu sangre estará a salvo cuando visites su morada: el castillo de Bran. Desde allí, podrás disfrutar de una de las vistas más espectaculares del campo rumano. Sin embargo, Transilvania, tierra de mitos y leyendas, tiene mucho más que ofrecer; por ejemplo, la pequeña ciudad histórica deSibiu, las imponentes minas de sal de Turda, la dinámica Brasov, además de unos bosques increíbles.
Como podrás ver, Rumanía tiene muchísimos encantos ocultos y sigue siendo un lugar alejado del turismo de masas. Un viaje a Rumanía se adapta a todos los gustos y todos los presupuestos y no dejará a nadie indiferente. ¡El país es una joya escondida en pleno corazón de Europa!
El monasterio de Cârţa consta de unos magníficos vestigios históricos heredados de los sajones de Transilvania. Monasterio cisterciense que vivió su momento álgido en el siglo XIII y que después se abandonó, dejando unas ruinas muy pintorescas y una magnífica iglesia gótica.
Ciudad de Valaquia con una bonita ubicación, a los pies de los Cárpatos, Horezu es famosa por su magnífico monasterio del siglo XVII, Patrimonio de la UNESCO, y representante del estilo Brancovenesc. Es conocida asimismo por sus finas cerámicas, también clasificadas por la UNESCO.
Harman es una ciudad pequeña de Transilvania que presenta un bello legado de la cultura sajona. Su iglesia medieval fortificada, que acoge las viviendas en el interior de sus muros, es una de las mejores construcciones de ese género.
Crisan es uno de los pueblos que se encuentran en el delta del Danubio, en la rama del Sulina, un universo acuático en el que es necesario contar con una embarcación. Es un punto de partida excelente para observar pelícanos y aves migratorias y para recorrer el lago y los cañaverales.
En un bonito paisaje rural, Soars y sus 5 aldeas albergan un hermoso legado de los sajones de Transilvania. 5 aldeas y 5 iglesias fortificadas, todas medievales, ¡es un patrimonio inmenso para una sola comunidad rural!
En el corazón de un magnífico paisaje, el desfiladero de Tihuta o de Borgo, separa Transilvania de Bucovina. Este paso natural permite acceder a lo más profundo de los montes Bargau, uno de los macizos más agrestes de los Cárpatas orientales, el país de Drácula y de los osos...
Pequeño pueblo rural dormido, Zarnesti no tiene mucho interés para el viajero, a excepción de su estatus de puerta de entrada al cercano parque nacional Piatra Craiului.