A quienes os apasione el arte rococó, podréis maravillaros visitando este Santuario del Buen Jesús de Matosiños, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1985. Quienes visiten las Minas Gerais no se deben perder por nada del mundo el ver las doce estatuas de los profetas.
Mi aconsejo
Ni os lo penséis en ir algo más allá del santuario para visitar la Iglesia matriz de Nuestra Señora de la Concepción. Desde esta iglesia, construida en lo alto de una colina, tendréis las mejores vistas del santuario.
Viajero Anónimo
Gran viajero
5
Congonhas alberga una de las obras maestras del arte barroco brasileño : el Santuario del Buen Jesús de Matosinhos.
Mi aconsejo
Te recomiendo alojarte en Ouro Preto, situada a escasos 60 km, ya que Congonhas no dispone de grandes infraestructuras turísticas. Esta excursión se puede realizar en un solo día.
Sao Paulo es la enorme y bulliciosa capital económica de Brasil. En vez de salir corriendo a visitar todos los museos del centro, es mejor que observéis a los habitantes locales y les sigáis el ritmo. ¡Sao Paulo está llena de sorpresas!
Si bien no hay prácticamente nada que hacer, frente a la gran fama del Carnaval de Río, no hay que olvidar que esta no es la única ciudad de Brasil donde se puede disfrutar a lo grande de esta fiesta. Y Salvador de Bahía es la prueba de ello; capital del noreste, donde la rumba resuena en todos los rincones de sus calles.
Muchos turistas se olvidan de la quinta ciudad de Brasil, situada al nordeste del país. A pesar de su reputación, a veces algo dura, esta ciudad que contiene grandes avenidas, altos edificios y antiguas casas coloniales te ofrece toda clase de encantos. En los alrededores, la ciudad de Olina y las playas de Porto das Galinhas cuentan con el aprecio de los turistas.
Playas de arena fina al este, un mar agitado, una costa salvaje al oeste con aguas más tranquilas, calles apacibles, pequeños comercios y un sentimiento vago de seguridad en todos lados: ¡bienvenido a la Ilha Catarina o Florianopolis!