Con sus exuberantes bosques donde se alzan imponentes budas, sus montañas cubiertas de plantaciones de té y sus reservas de vida silvestre pobladas por elefantes, leopardos y monos, Sri Lanka es un destino ideal para los amantes de la naturaleza y la aventura. Además de los safaris en los parques de Yala, Minneriya o Uda Walawe, el senderismo es una excelente manera de descubrir la rica biodiversidad del océano Índico.
Para un primer trekking, ¿por qué no dirigirse a la húmeda selva de Sinharaja, al suroeste de la isla? Acompañado por un guía local, podrás aprender sobre las numerosas especies de animales y plantas tropicales que viven ocultas en esta vegetación. O si prefieres, las extensas praderas montañosas de Horton Plains, también declaradas patrimonio de la humanidad por la Unesco. El paisaje se asemeja a las Tierras Altas de Escocia, pero el sol ardiente y los bosques nubosos nos recuerdan que estamos en Sri Lanka.
En cuanto a la variedad de trekkings, Sri Lanka ofrece una amplia gama para todos los niveles de experiencia y preferencias. Algunas formas de trekking incluyen:
- Trekking en selva: una inmersión en la naturaleza, explorando la densa vegetación y la biodiversidad de la isla. La reserva de Sinharaja es un lugar ideal para ello.
- Trekking en montaña: para aquellos que buscan altitudes y vistas panorámicas, la Knuckles Mountain Range y el Pico de Adán son excelentes opciones.
- Trekking cultural: combina la actividad física con la exploración de sitios históricos y culturales, como en la antigua ciudad de Polonnaruwa.
- Trekking en planicies: ideal para aquellos que prefieren terrenos más planos, como el parque nacional de Horton Plains.
- Trekking en costa: para los amantes del mar, hay senderos que recorren las hermosas costas de la isla.