Tu viaje a Sri Lanka esta por comenzar... ¿Ya sabes alguna de las etapas de esta gran aventura? No es fácil elegir un itinerario de visitas, y es que la perla del Océano Índico ofrece infinitas posibilidades de descubrimientos y experiencias.
Para ayudarte a componer un viaje a tu medida, el equipo de viajeros que conforma la comunidad de Evaneos ha desglosado para ti todas y cada una de las regiones del país. Aquí podrás ver sus consejos y opiniones. Inspírate en las crónicas de sus viajes para vivir tu propia historia y asegurarte de descubrir todos los tesoros de la isla de Ceilán.
Con toda seguridad pasarás por Colombo, la capital del país, una ciudad en constante transformación, con sus antiguos barrios coloniales, sus radiantes nuevos edificios y su mercado, siempre muy animado. En el sur, Galle, la ciudad histórica imaginada por Vauban, forma parte de la lista de los destinos ineludibles de tu viaje. Y por supuesto, no puedes perderte la impresionante roca de Sigiriya y su antiguo palacio, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Si te consideras un amante de la naturaleza y las montañas, puedes probar con el ascenso al Pico de Adán, descubrirás la naturaleza en su estado más puro. Y si deseas hacer una visita alternativa a las rutas turísticas habituales, debes ir a la región de Trincomalee, al este del país, un lugar aún muy poco visitado. Luego, puedes dar una vuelta por uno de los numerosos parques nacionales del país, como el de Uda Walawe, que supone una ocasión perfecta para embarcarse en un safari.
Un viaje a Sri Lanka es una oportunidad única para descubrir la cultura del té de Ceilán, que ha hecho mundialmente famosa a la isla. Súbete en el tren hacia las montañas y piérdete entre las plantaciones de té para conocer a los recolectores. Si te interesa el budismo, debes hacer un desvío hacia Kandy y el templo del Diente o descubrir las antiguas ciudades de Polonnâruvâ o Anurâdhapura.
Sigiriya es un importante sitio arqueológico y una antigua ciudad palaciega ubicada en la cima de una famosa roca. Para mí, es un lugar ineludible durante cualquier estancia en Sri Lanka.
Haputal es una pequeña población con encanto, fascinante y pintoresca, rodeada de plantaciones de té que se extienden hasta más allá del horizonte. Está al sur de la isla, en pleno corazón de Sri Lanka.
Mihintale es un lugar sagrado que alberga el estupa más antiguo de todo Sri Lanka. Se encuentra en lo alto del pico, en la montaña Mahinda en el centro de la isla hacia el norte.
Esta montaña, lugar de peregrinación para cuatro religiones distintas, desvela su mayor esplendor al amanecer. Una caminata fácil y desafiante a la vez; ¡no os la debéis perder!
Aunque Dambulla no era más que una simple ermita, hoy en día es uno de los lugares más sagrados del país. Sus templos trogloditas han sido clasificados por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad y atraen a peregrinos de todo el país.
Antigua ciudad colonial (portuguesa, holandesa y británica), esta ciudad de media montaña está incluida en el Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1988.
El Parque Nacional de Mineriya, reserva real de elefantes, se encuentra en las llanuras centrales en el norte de Sri Lanka. El ver a los elefantes moverse libremente en su espacio natural os encantará a aquellos que os gusten los elefantes y a quienes seáis amantes de la naturaleza.
Uda Walawe es un santuario para los amantes de los safaris, con sus paisajes áridos y desolados y sus grandes pantanos, a los que acuden a beber las manadas de búfalos y de elefantes, muy cerca de las pistas.
Arugam Bay es un pueblo costero al este de Sri Lanka, que se llena de surfistas durante la temporada de junio a septiembre y se vacía el resto del año.