Local Hero = héroe local
Better Trips = un mejor viaje
© Evaneos

En Madagascar, el turismo comunitario hace que, durante tu descubrimiento del destino, se genere una alternativa de vida porque crea oportunidades in situ. Desde talleres de artesanía con rafia en Antananarivo hasta proyectos de reforestación cerca del parque nacional Isalo, cada experiencia apoya a mujeres, protege los ecosistemas y contribuye a preservar la cultura local. Estas vivencias son posibles gracias a nuestra colaboración con Planeterra. Crea tu propio itinerario junto a un experto local y viaja generando un impacto positivo en la sociedad.










En Madagascar, el turismo responsable se convierte en una herramienta de cambio que hace honor a la despampanante naturaleza del país. Desde la regeneración de paisajes hasta el impulso de la autonomía de la mujer, las comunidades locales están liderando un nuevo modelo de viaje con un propósito social.
En Antananarivo, la empresa social Razafindrabe preserva la artesanía tradicional malgache y genera ingresos para mujeres en situación de vulnerabilidad. A través del trabajo artesano con rafia, muchas de ellas logran independencia económica y fortalecen su autoestima. La experiencia incluye un almuerzo típico y un encuentro auténtico con las creadoras.
En Ranohira, la iniciativa Soa Zara va más allá de plantar árboles: promueve la reforestación del parque nacional Isalo para luchar contra la desertificación y crea oportunidades económicas para mujeres y jóvenes. La comunidad viajera puede participar activamente en actividades ambientales, crear vínculos con los lugareños al alojarse cerca de ellos y contribuir directamente a un futuro más verde para Madagascar.
Descubre un Madagascar donde el turismo significa empoderamiento, sostenibilidad de ecosistemas frágiles y conexión profunda con las comunidades locales.

Entonces, ¿cuándo te vas a ir a la Gran Isla?
De diciembre a marzo, la mayoría de las regiones están bajo la estación de las lluvias, ¡incluso hay ciclones! No es el mejor momento.
En invierno (de julio a agosto) espera fresco en las alturas. En resumen, los mejores momentos para ir son la primavera y el otoño, cuando el clima es menos cálido y el tiempo bastante seco.
