Nuestro país vecino es un destino que atrae a multitud de turistas cada año. Si buscas sol y un cambio total de ambiente sin tenerte que ir a la otra punta del mundo, un viaje a Marruecos es justo lo que necesitas. ¿Preparados para despegar? Comprueba por última vez lo que llevas en la maleta.
Por lo general hace una temperatura cálida en Marruecos durante todo el año, así que echa ropa ligera. Por la noche podría refrescar según la época y la zona a la que viajes, ya que cuenta con paisajes muy variados: desde el desierto del Sáhara hasta las montañas del Rif. Si piensas visitar la costa no te olvides del bañador y toalla, o por el contrario si te apetece más hacer alguna ruta de senderismo, llévate unas buenas botas de montaña.
No te olvides de prendas que cubran brazos y piernas para poder entrar a sitios religiosos y, si viajas a zonas menos turísticas, es recomendable que las mujeres lleven ropa no muy corta y discreta. Es conveniente también llevar sombrero, gafas de sol y crema solar, para cuando el calor apriete más fuerte. Si tienes pensado viajar al desierto ¡no te olvides un pañuelo para cubrirte a modo de turbante! Aunque seguro que encontrarás diseños muy bonitos para comprar.
Prepara un botiquín básico de viaje, haciendo hincapié en tratamientos contra problemas digestivos, ya que son bastante frecuentes en los turistas. Mete tiritas por si acaso te salen ampollas tras las caminatas por la montaña.
Deberás tener tu pasaporte en regla antes de entrar al país, así como alguna fotocopia en papel o formato digital por si acaso. En cuanto a la forma de pago, lo más recomendable es que cambies en el aeropuerto o casas de cambio de euros a dirhams. Puedes llevar la tarjeta de crédito aunque para el día a día y sobre todo para comprar por el zoco, vas a pagar en efectivo.
Marruecos es un país increíblemente fotogénico. Para que a la vuelta no te falten recuerdos, llévate la cámara y tarjetas de memoria.
Si piensas conducir allí, necesitarás sin falta el carné de conducir con validez internacional.
Llévate una buena dosis de espíritu aventurero y ganas de descubrir este país tan cercano y diferente.