Ideas
  • ¿Con quién viajar?
  • ¿Qué actividad?
  • ¿En qué temporada?
  • ¿Qué estilo de viaje?

Una pequeña clase de historia sobre Polonia

Viajar por Polonia es para muchos la oportunidad de descubrir la historia de este país, que refleja la de toda Europa. Con un pasado glorioso y sucesivas y dolorosas dominaciones, las cicatrices de la historia están siempre presentes, y dan comienzo a un turismo cultural y de memoria que pone de relieve nuestro patrimonio común.

Del nacimiento a la independencia

Polonia toma su nombre de una de las tribus eslavas presentes en la región durante la antigüedad, y que controló la zona durante gran parte de la edad media: los poloneses. En el siglo IX los misioneros bizantinos Cirilo y Metodio cristianizaron el país junto con la mayor parte de Europa del este, importando su escritura y registrando en papel la cultura autóctona.

Desde entonces, Polonia se consolida convirtiéndose en una potencia regional, a pesar del desmembramiento territorial, las luchas de poder y los ataques de los caballeros teutónicos, que tratarán de colonizar su territorio. Aunque es con la dinastía Jagellón cuando alcanza su apogeo, entre los siglos XIV y XVI, gracias a su unión con Lituania. Algunos miembros de la familia de los Jagellones, como los reyes Ladislao II y Casimiro IV, forman parte de los personajes más importantes de la historia de Polonia. Hoy día dan su nombre a la universidad de Cracovia, una de las más antiguas de Europa.

El siglo XVII está marcado por las guerras contra Prusia, Rusia, Turquía y Suecia. Y un siglo más tarde sufrirá su primera partición, rusos, austriacos y prusianos se reparten sus territorios. A pesar del intento de Napoleón de resucitar Polonia con la creación del ducado de Varsovia, el país permanece sometido a las naciones vecinas hasta 1918. En ese momento logra aprovecharse de la debilidad alemana tras caer derrotada en la guerra y proclama su independencia.

Polonia en la Segunda Guerra Mundial

Para los europeos, la invasión alemana de Polonia da inicio a la Segunda Guerra Mundial. Y es, probablemente, el país en donde las cicatrices de este conflicto son más visibles. En las principales ciudades de Varsovia y Cracovia aún se pueden ver los vestigios de los ghettos, y los lugares de memoria. Como, por ejemplo, el sitio de la fábrica de Oscar Schindler, en los alrededores de Cracovia, que inspiró la película de Steven Spielberg.

Réplica de las murallas del ghetto, fábrica de Schindler, Cracovia

Los visitantes acuden en gran número a los campos de concentración y de exterminio del país, los más importantes de Europa. Polonia aún conserva hoy día una relación muy delicada con ese pasado, mártir y verdugo a la vez. La población de judíos polacos, la más importante de Europa en aquel entonces, fue diezmada en un 97% gracias a la participación activa o pasiva de los demás polacos, sometidos más tarde a la miseria y ocupación alemana.

El comunismo de Europa

Tras la guerra, Polonia es parcialmente anexionada por la URSS. El resto del país se convierte en 1952 en la República Popular de Polonia, bajo los auspicios de Rusia, y permanecerá en esa situación hasta 1989. Los diez últimos años del régimen comunista fueron especialmente difíciles para los polacos. Sumidos en una inflacción que alcanza tasas récord, con racionamientos y encarcelamientos políticos dirigidos por el general Jaruzelski, que asume plenos poderes en 1981.

Pero a finales de la década, se reactiva el sindicato Solidarnosc, fundado por Lech Walesa y Anna Walentynowicz, y logra doblegar al gobierno frente a sus reivindicaciones, pocos meses antes de la caída del bloque comunista. En 2004 Polonia entra en la comunidad europea y sufre una súbita crisis económica como sucede con el resto de miembros hoy día.

Claire Perrin
76 contribuciones
Actualizado el 21 septiembre 2015
¡Experiencia añadida!
Puedes añadir más experiencias antes de enviar tu proyecto a una agencia local
Ver mi proyecto de viaje