Educación, costumbres y actitudes en Marruecos

Un país musulmán
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Marruecos es un país musulmán que sigue la tendencia, al igual que muchos otros países del Magreb y del mundo árabe, de radicalizarse desde hace varios años, incluso décadas. Es cierto que se observan cada vez más mujeres portando velo en las ciudades: en Tánger, ciudad muy tradicional del norte de Marruecos; en Casablanca o incluso en la capital, Rabat. Una radicalización que se opone al desarrollo de una parte de la juventud contemporánea marroquí, la cual sueña con modernidad, discotecas, música electrónica y minifaldas.
Esta importancia del Islam en el país, así como la mencionada radicalización de las últimas décadas, exige, pues, un respeto absoluto y sobre todo una consideración total hacia la religión por parte de los turistas que hagan un viaje a Marruecos.
Esto implica, por supuesto, un respeto hacia Marruecos, hacia los monumentos religiosos y principalmente hacia las mezquitas, donde uno debe entrar relativamente cubierto y no desnudo. También se deben respetar las prácticas musulmanas, tales como el rezo o incluso el Ramadán. No olvides que durante el Ramadán está prohibido comer antes del atardecer, por tanto no disfrutes de un pastel en plena calle por la tarde, a la vista de todo el mundo.
Un país tradicional
En Marruecos se dice a menudo que no se debe criticar ni al Rey ni a la religión, ni hablar del conflicto con los saharauis. Se trata de los temas de debates más delicados del país, y se ha de evitar discutirlos en público en un viaje por Marruecos. Por supuesto, los medios de comunicación están sujetos aún a una especial censura en el país, y no se permite escribir o publicar cualquier cosa, sobre todo en lo que respecta a estos tres temas.
El país es todavía muy tradicional y no se va modernizando con los años; parece más bien lo contrario. Por ejemplo, el aborto y la homosexualidad están completamente prohibidos en el país y pueden suponer entrar en prisión.
Actitud en Marruecos
El consejo que parece más importante es llevar una vestimenta respetuosa con la religión y las tradiciones del país. Marruecos no es un lugar donde podremos ver a un hombre con el torso desnudo por la calle o donde una mujer llevará minifalda o mini shorts y grandes escotes. Las mujeres se bañan vestidas en las playas la mayor parte del tiempo; en determinados lugares a veces es más práctico que llevar un bikini. Por lo general, es preferible llevar un bañador sobrio en las playas públicas.
No olvides, sobre todo en los grandes centros turísticos o en los diversos y variados festivales, que te encuentras en un país musulmán y que, incluso rodeado de extranjeros, has de respetar el espíritu de las costumbres y tradiciones.
Aprende un mínimo de árabe para poder cruzar algunas palabras con los locales. Esta práctica siempre estará bien vista y podrá ayudarte a salir de ciertas situaciones embarazosas.