Viaje a la Ciudad de México

4.7
3 opiniones
Un caleidoscopio de calles coloridas, sabores embriagadores y secretos históricos bien escondidos en pleno corazón de México.

Visitar Ciudad de México

Ir a ver Ciudad de México es sumergirse en un torbellino de colores, sabores e historias milenarias en el corazón de una de las capitales más fascinantes del mundo. Desde vestigios aztecas escondidos bajo los adoquines del centro histórico hasta galerías de arte contemporáneo ocultas en las callejuelas de La Roma, Ciudad de México hace latir el corazón de los viajeros curiosos.

Pasea entre mercados aromáticos, murales monumentales y cafés de barrio. Vive encuentros, contrastes y maravillas. ¿Sientes ya el aroma del maíz asado y el ritmo de los mariachis? Es hora de descubrir todo lo que esta ciudad te puede ofrecer.

  • Música
  • Museos
  • Parques y jardines

Ciudad de México : ¿Cómo llegar?

Ciudad de México se encuentra en el centro de México, a 2.240 metros de altitud. Desde España, hay vuelos directos diarios que conectan Madrid con su aeropuerto internacional Benito Juárez.

Ciudad de México : ¿Cuándo viajar?

Prioriza los meses de noviembre a mayo para visitar Ciudad de México y disfrutar de un clima agradable, salvo a finales de diciembre, cuando la ciudad se llena por las fiestas navideñas.

Ciudad de México : ¿Por cuánto tiempo?

Planea al menos tres o cuatro días para disfrutar de Ciudad de México a tu propio ritmo, combinando cultura, gastronomía, barrios vivos y grandes museos.

Descubre más sobre este destino

Sitios imprescindibles y rincones secretos: ¿qué ver y qué hacer en Ciudad de México?

1. Pasear por el centro histórico, el templo mayor y el Zócalo

Comienza a descubrir Ciudad de México en el bullicioso Zócalo, esta inmensa plaza rodeada de monumentos y escenas de la vida cotidiana. Aquí, las campanas de la catedral metropolitana se mezclan con las flautas de los danzantes aztecas. A tu alrededor, las fachadas barrocas cuentan cinco siglos de historia. Detrás de la catedral, los vestigios del templo mayor, la antigua capital de los aztecas, recuerdan el poder de la antigua Tenochtitlan.

Adéntrate por las callejuelas comerciales del centro histórico y descubre por qué se le suele conocer como la zona animada. No te pierdas el impresionante Palacio Postal para admirar su espectacular atrio y tomarte un tiempo para enviar noticias a tus seres queridos. Continúa hacia la Casa de los Azulejos, cubierta de azulejos azules, donde incluso puedes almorzar en su colorido patio. A pocos pasos, muchos museos te abren sus puertas, perfectos para sumergirte en la historia y las culturas que han moldeado la capital.

2. Explorar los canales en trajinera de Xochimilco

A pocos kilómetros del centro, los antiguos canales de Xochimilco, declarado patrimonio mundial de la Unesco, ofrecen un ritmo diferente. Súbete a una “trajinera”, esa colorida embarcación que usaban los aztecas cuando la ciudad que conocemos hoy era un jardín flotante.

El suave deslizamiento sobre el agua, el canto de un mariachi que te encuentras en el camino, los vendedores de tacos en las trajineras: todo invita a disfrutar del momento. En familia o con amigos, es un descanso alegre en un paisaje único. Lo ideal es visitarlo un día entre semana o a primera hora para evitar las multitudes. Nuestros expertos locales te guiarán para planear la visita y te propondrán las mejores alternativas para recorrer Xochimilco.

3. Maravillarte con las obras del museo Frida Kahlo

De un azul intenso por fuera, íntima y emocionante por dentro: la Casa Azul, hogar de Frida Kahlo, es mucho más que un museo. Descubre a la artista a través de sus pinceles, sus objetos personales, sus vestidos coloridos y también sus dolores y pesares. Es un encuentro impactante con una de las figuras más importantes de México.

Ubicada en el encantador barrio de Coyoacán, este lugar también invita a pasear por sus alrededores, probar un agua fresca en la plaza central y, por qué no, pasar por el mercado para encontrar artesanía local o comer unos tacos.

4. Caminar tras las huellas de los antiguos dioses en Teotihuacán

A una hora en coche, la ciudad prehispánica de Teotihuacán impresiona por su grandeza. Fue una de las ciudades más grandes y poderosas de Mesoamérica. Contempla el valle y siente el aura mítica del lugar. Todo aquí parece cargado de energía, entre el susurro del viento y los misterios de los dioses antiguos.

Elige visitar este sitio arqueológico con un guía local apasionado para conocer todas sus leyendas. Para un momento inolvidable, llega temprano, cuando la luz dorada baña suavemente las piedras, o toma altura con un vuelo en globo aerostático para ver el sitio desde el cielo.

5. Perderse entre las galerías del museo nacional de Antropología

Este es uno de los museos más destacados del continente. Ubicado en el bosque de Chapultepec, el museo nacional de Antropología ofrece un vértigo de historia, objetos rituales y culturas originarias. La sala azteca impresiona con la famosa Piedra del Sol. Pero también son cautivadores los dioramas de los pueblos mayas, zapotecas y huicholes. Reserva al menos dos horas para explorar este lugar imprescindible que tanto revela la riqueza cultural de México, de ayer a hoy.

6. Vibrar en el corazón del barrio Roma-Condesa

Levanta la vista para admirar las elegantes fachadas art déco. Escucha el murmullo de las fuentes y el ruido de los pasos sobre las aceras antiguas. Roma-Condesa es la combinación perfecta entre calma bohemia y energía urbana.

Aquí degustarás cafés deliciosos servidos por apasionados, cervezas artesanales elaboradas en el lugar y platos fusión mexicanos en patios llenos de vegetación. Durante el día, el barrio invita a pasear en bici, sentarte en una cafetería de moda o descubrir galerías de arte. Por la noche, muestra una cara animada, juvenil y artística de la capital.

7. Admirar el panorama desde el castillo de Chapultepec

Situado en la colina del parque, el castillo de Chapultepec domina Ciudad de México con mirada señorial. Camina por sus jardines a la francesa, visita las habitaciones de época donde vivieron emperadores y presidentes, y aprende más sobre la historia de la capital. Desde los balcones, la vista se extiende sobre Reforma y los rascacielos modernos.

Después de la visita, disfruta de un paseo por el parque de Chapultepec, descubre los pequeños puestos locales en los alrededores, las exposiciones fotográficas o toma algo con vistas al lago. En primavera, las jacarandás florecen y el parque se tiñe de un increíble color lavanda. Un oasis verde casi irreal en el corazón de esta gran ciudad.

8. Compartir una comida tradicional en el mercado de San Juan

Se entra aquí por curiosidad y se sale conquistado. El mercado de San Juan, discreto pero fascinante, es el refugio de chefs y amantes del buen comer. Entre puestos de quesos, insectos comestibles, aguacates gigantes y carnes exóticas, todo estimula tus sentidos. Siéntate en una mesa de zinc y disfruta de un ceviche al momento acompañado de un mezcal recomendado por el dueño. Un instante delicioso y sincero, muy cerca de la vida local.

9. Asistir a un espectáculo en el palacio de Bellas Artes

Mármoles blancos, cúpula dorada y telón de cristal: el palacio de Bellas Artes cautiva a primera vista. Pero la magia sucede en su interior, especialmente durante los espectáculos de danza tradicional del ballet folclórico. Las faldas giran, los tacones suenan y los violines vuelan por el aire, todo en un marco arquitectónico espléndido.

Recuerda reservar con anticipación y llegar un poco antes para disfrutar la puesta de sol sobre los murales de los grandes maestros mexicanos.

10. Descubrir la ciudad en bicicleta al amanecer

El domingo por la mañana, la ciudad se transforma. El paseo de la Reforma se despeja de coches y se abre a los ciclistas. Alquila una bici y pedalea junto a corredores y familias paseando. Verás al Ángel de la Independencia brillar con las primeras luces del día, recorrerás barrios tranquilos aún dormidos y sentirás la ciudad respirar de otra manera. Una forma dulce y alegre de disfrutar la capital antes de que comience el bullicio.

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Viajar con Evaneos significa contar con un acompañamiento único, en contacto directo con agentes locales hispanohablantes afincados en México. Estos expertos viven en la zona, conocen las tradiciones, los barrios secretos de Ciudad de México, las fiestas populares y los mejores cenotes del Yucatán, y te guían como lo harían con un amigo.

Diseñan contigo una ruta 100% personalizada, según tus deseos, ritmos y prioridades. En pareja, con amigos o en familia, toda la riqueza de México invita a un viaje pensado exclusivamente para ti.

Ciudad de México: ver nuestros circuitos

Ciudad de México : información práctica

La mejor época para visitar Ciudad de México es entre noviembre y febrero, cuando las temperaturas son suaves, el cielo despejado y el ambiente ideal para explorar la ciudad caminando. Además, es el momento en que la capital se viste de violeta gracias a la espectacular floración de las jacarandas.

De noviembre a febrero, el aire fresco y seco es una agradable alternativa: hay menos lluvia que en verano y la afluencia de turistas es más moderada que durante la Semana Santa o las fiestas de fin de año. Para vivir una experiencia local única, el periodo entre finales de octubre y principios de noviembre sorprende con sus celebraciones del Día de los Muertos, únicas en el mundo.

Para una estancia en Ciudad de México, te recomendamos los barrios de Condesa, Roma o Coyoacán. Condesa, bohemia y llena de zonas verdes, está repleta de cafés con estilo y parques con sombra. Roma atrae por su ambiente creativo y sus galerías, mientras que Coyoacán te sumerge en un México más tradicional, con casas coloniales coloridas y mercados animados. Estos barrios están bien ubicados, son seguros y tienen mucho encanto.

Nuestros agentes locales de Evaneos, grandes conocedores de cada rincón de la capital, te podrán recomendar alojamientos comprometidos con la sostenibilidad, familiares o fuera del radar turístico, que se adapten a tu estilo de viaje. Gracias a su red local, encuentran el lugar perfecto para que tu estancia sea inolvidable.

En Ciudad de México, los sabores están presentes en cada esquina. Aquí tienes algunas especialidades imprescindibles para sumergirte en la increíble identidad culinaria de la capital:

  • Tacos al pastor: tortillas suaves rellenas de carne de cerdo marinada y cocinada en trompo, acompañadas de cilantro, cebolla fresca y piña.
  • Chiles en nogada: chile poblano relleno de carne, frutas secas y hierbas frescas, cubierto con una salsa de nueces y espolvoreado con granada. Un plato festivo, tan delicioso como simbólico, que se disfruta en temporada, de agosto a octubre.
  • Tamales: pequeñas maravillas de masa de maíz cocida al vapor en hoja de maíz o plátano, rellenas de salsa mole, pollo o queso.
  • Quesadillas de huitlacoche: tortillas con queso fundido y este hongo negro del maíz, de sabor ligeramente terroso e intenso aroma.
  • Pozole: sopa espesa de maíz blanco, con carne de cerdo o pollo, servida caliente con lechuga, rábanos y orégano.

En Ciudad de México, cada barrio es una promesa de descubrimientos culinarios. Desde mercados animados hasta pequeñas taquerías callejeras y cantinas centenarias, aquí tienes algunas direcciones emblemáticas para saborear una cocina auténtica y local:

  • El Hidalguense: en el barrio de Roma sur, este restaurante familiar sirve barbacoa de cordero cocinada lentamente en hojas de maguey, un clásico del domingo mexicano. Su sabor es intenso y las porciones, generosas.
  • Las Chalupitas: ubicado en La Condesa, es un restaurante acogedor que destaca la cocina mexicana auténtica, con una amplia variedad de chalupitas, moles y sopas tradicionales en un ambiente muy agradable.
  • El Cardenal: institución del desayuno mexicano en el centro histórico, imprescindible probar su chocolate caliente casero y los chilaquiles, con un servicio familiar y cercano.
  • Café de Tacuba: tradicional desde 1912 en el centro histórico, conocido por sus enchiladas suizas, su decoración colonial y sus camareros vestidos de época.
  • La Casa de Toño: muy popular entre los locales, esta cadena es perfecta para probar un auténtico pozole y otros platos típicos y reconfortantes.
  • El Moro: referencia para los churros acompañados de un espeso chocolate caliente, un dulce placer a cualquier hora, ideal para un descanso durante un día de visitas por el centro.

La forma más sencilla y segura para moverte por Ciudad de México es usando aplicaciones de VTC como Uber o Didi. Te ayudan a evitar los taxis tradicionales, que a veces no están bien regulados, y ofrecen un servicio de confianza, con precios fijos y localización GPS.

Para distancias más cortas, el metro es práctico y económico, aunque muy concurrido en las horas punta. Intenta viajar fuera de esos horarios y limita su uso a las líneas principales. La red es extensa y las conexiones son fáciles de identificar. Para explorar barrios como Coyoacán o Roma, caminar es muy agradable. No dudes en pedir a tu guía local consejos para elegir las mejores rutas.

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