El mes de abril es sin duda el momento ideal para visitar la ciudad de Palermo, la imprescindible capital siciliana. Esta ciudad rebosa de tesoros culturales, comenzando por su catedral con influencias árabes, normandas y barrocas, y llegando hasta la hermosa capilla Palatina, delcarada patrimonio de la humanidad por la Unesco. Por supuesto, es imposible visitar Palermo sin pasar por el Palacio de los Normandos, hoy sede del parlamento siciliano.
Para un descanso gastronómico, dirígete al mercado Ballarò, donde te verás envuelto en un torbellino de colores y sabores. Allí podrás probar el tradicional pani ca’ meusa y algunos cannoli. ¿Y te gusta el cine? Pues visita el teatro Massimo, en la Piazza Verdi. ¡Los fanáticos de El Padrino estarán encantados de saber que aquí se filmó parte de la secuencia final! Por último, termina tu estancia con una experiencia única visitando las catacumbas de los Capuchinos.