En Uzbekistán te esperan historia y cultura. Pero los amantes de la naturaleza tampoco quedarán decepcionados: montañas, mar de Aral, estepa y desierto. Viajar en compañía de un guía local que hable tu idioma te permitirá descubrir el esplendor de este país y entrar en contacto con su cultura de la mejor manera posible.
Jiva, situada en el corazón del oasis de Khorezm, es una etapa obligada durante una estancia en Uzbekistán. Un verdadero placer caminar por las callejas de esta encantadora ciudad extremadamente bien conservada.
Fergana no es, seguramente, una ciudad abiertamente turística, con muchas cosas que hacer. Pero es un punto de partida ideal para explorar el valle de Fergana.
Situada al sur de Samarcanda, la parada en Shakhrisabz, ciudad natal de Tamerlan, muchas veces sólo es tenida en cuenta cuando se va de Bujará a Samarcanda o viceversa. Sin embargo, merece toda tu atención tanto por su historia como por el rico patrimonio con el que cuenta.
Fuera de los circuitos turísticos, hacer escala en Nukus, capital de Karakalpakstan, durante una estancia en Uzbequistán permitirá desvelar otro aspecto del país.