El mes de junio es un periodo de transición en Japón, marcado por una fase de lluvias más o menos abundantes llamada "tsuyu". Pero ¡esto no significa que no haya nada que hacer! Al contrario, es una oportunidad perfecta para explorar actividades en interiores como el teatro Kabuki o disfrutar de los numerosos cafés y restaurantes gastronómicos del país.
En particular, Hokkaido, la región más septentrional, recibe mucha menos lluvia que el resto de Japón, lo que la convierte en una buena idea de destino en junio. Además, la región de Niigata es conocida por sus arrozales inundados, una imagen típica de Japón en esta temporada.
Si prefieres la naturaleza, agrega a tu lista las sublimes gargantas de Nakatsu, la cascada de Hiryu o los famosos campos de arroz de Otoyo en la isla de Shikoku. Los paisajes son absolutamente magníficos en junio. Aprovecha también tu visita a Takamatsu, al noreste de la isla, para dar un paseo por el jardín Ritsurin
Sigue las recomendaciones de tu agencia local para no perderte nada: Kioto, Osaka, Hakone, la costa de Japón, el monte Fuji, el monte Koya, Nara, Okinawa, Tokio, Hiroshima, Naoshima, ¡todo eso y mucho más te está esperando!