Desde los primeros instantes del viaje, los paisajes de Tanzania se presentan como un gran homenaje a la naturaleza. Los grupos de elefantes y los leones agazapados en la sabana anuncian la belleza salvaje de estas tierras. A lo lejos, las cumbres nevadas del Kilimanjaro dominan el horizonte, y los flamencos rosados encuentran refugio en los lagos. Al este, la isla de Zanzíbar revela sus playas de arena blanca y el agua cristalina del océano Índico.
Sabanas infinitas, cumbres majestuosas, lagos resplandecientes y arrecifes de coral: te llevamos a explorar los paisajes más bellos de Tanzania, desde el techo de África hasta las costas secretas de sus islas.

Los nueve paisajes más bonitos que ver en Tanzania
- El Serengeti: sabana infinita y gran migración
- El cráter del Ngorongoro: un santuario natural único
- El Kilimanjaro: el techo de África
- El lago Manyara: contrastes en el valle del Rift
- El lago Natron: refugio espectacular de los flamencos
- El archipiélago de Zanzíbar: playas y lagunas del océano Índico
- Ruaha: fuerza salvaje, lejos de las multitudes
- Selous: el África intacta
- Tarangire: elefantes y baobabs dignos del Rey León
¿Dónde ir en Tanzania para contemplar paisajes excepcionales?
1. Parque nacional del Serengeti: sabana infinita y gran migración
Situado en el norte del país, el Serengeti es el arquetipo del paisaje africano. Los paisajes dorados se extienden hasta donde alcanza la vista. Miles de animales, como el ñu y el rinoceronte negro, van en busca de agua y las llanuras se llenan de pasto fresco con la llegada de las lluvias.
Aquí se observa también el mayor desplazamiento animal del mundo. Cada año, durante once meses entre diciembre y noviembre, cerca de dos millones de ñus y cebras cruzan el territorio hacia el norte del Serengeti, regresando al sur en octubre. Durante la llamada gran migración, los depredadores acechan cerca: hienas, leones y otros carnívoros. La vida salvaje está en todo su esplendor.
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2. El cráter del Ngorongoro: un antiguo volcán convertido en santuario
Declarado patrimonio mundial por la Unesco, el cráter del Ngorongoro en el noroeste de Tanzania alberga un microcosmos único y una de las mayores concentraciones de animales del mundo. Sus laderas rocosas y bosques verdes dominan un antiguo cráter de 20 kilómetros de diámetro donde viven elefantes, leones, búfalos, flamencos y una infinidad de especies de aves.
Es un espectáculo hipnótico: un antiguo volcán convertido en una “Arca de Noé” al aire libre, un lugar cuya visita es imprescindible, sobre todo si es tu primera vez en Tanzania.
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3. El Kilimanjaro: el techo de África
Con sus nieves eternas brillando al amanecer, el Kilimanjaro es uno de los paisajes más simbólicos de Tanzania. Amado por montañistas y lugareños, su ascensión es exigente pero accesible para quien está bien preparado.
Bosques exuberantes, páramos alpinos, glaciares: cada etapa revela paisajes espectaculares. Tras varios días de caminata, se llega al pico Uhuru, una de las maravillas naturales del mundo, a 5895 metros de altura: allí podrás tocar el cielo africano en su punto más alto.
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4. El lago Manyara: oasis de vida animal
Situado al norte del valle del Rift, el lago Manyara es un refugio natural inolvidable. Está dominado por una vegetación exuberante, acantilados escarpados y aguas resplandecientes, donde se reúnen elefantes, leones trepadores, flamencos y miles de aves migratorias. Un paisaje vivo que late al ritmo del agua.
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5. El lago Natron: un tesoro mineral surrealista
Ubicado en el norte del país, cerca de la frontera con Kenia, el lago Natron fascina por su atmósfera árida y mineral, casi tan irreal como mágica. Su agua saturada de sal, algas y cenizas volcánicas se tiñe varias veces al año de rojo intenso, creando un paisaje duro y espectacular. Aquí se reproducen los flamencos en un entorno totalmente único.
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6. El archipiélago de Zanzíbar: playas de ensueño y océano Índico
Frente a las costas de Tanzania, el archipiélago de Zanzíbar revela otra cara del país: lagunas turquesas, playas de arena blanca y arrecifes de coral rebosantes de vida. En sus fondos marinos viven morenas, peces hoja y, a veces, tortugas verdes.
En Stone Town, la historia árabe, africana y británica se respira en cada callejón. En este archipiélago también conocido como las islas de las especias, algunas de ellas como Pemba y Mafia ofrecen playas casi desiertas y una paz absoluta bajo la influencia suajili.
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7. Ruaha: el aliento salvaje de Tanzania
En el centro del país, el parque nacional de Ruaha es una vasta tierra muy bien preservada, atravesada por el río que le da nombre. Poco frecuentado, Ruaha ofrece una atmósfera de naturaleza indómita, lejos de las multitudes del norte.
Es un enclave privilegiado para observar la vida salvaje entre baobabs y cauces de agua donde se reúnen elefantes y grandes depredadores.
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8. Selous: la inmensidad de Tanzania
En el sureste del país, la mítica reserva de Selous —convertida en parque nacional Nyerere— despliega paisajes majestuosos y bravos. Aquí se navega por el río Rufiji entre hipopótamos y cocodrilos, antes de dormir bajo un cielo estrellado. Selous ha conservado el alma del África profunda: inmensa, poderosa y auténtica.
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9. Tarangire: sabana de baobabs y elefantes
Si te fascinan los elefantes, el parque nacional de Tarangire es un paraíso. Menos frecuentado que el Serengeti, es célebre por sus baobabs milenarios y los grandes grupos de elefantes que cruzan la sabana o se bañan en el río.
En la estación seca (junio-octubre), la vida salvaje se concentra cerca del agua, ofreciendo un espectáculo inolvidable.
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Safaris, caminatas e islas: ¿qué hacer en Tanzania para explorar sus paisajes?
Descubrir los paisajes de Tanzania es sumergirse en una aventura donde la naturaleza marca el ritmo entre numerosas áreas de conservación.
- Vivir un día completo de safari en Tanzania: en la sabana, el latido de los ñus y cebras, el silencio de los lagos y el vuelo de aves migratorias ofrecen momentos únicos. Safaris a caballo, en canoa o en bicicleta permiten mezclarse con el entorno del lugar.
- Una ruta para ascender un pico mítico: el Kilimanjaro, el “techo de África”, atrae a quienes buscan superación personal. Su ascenso requiere preparación y un guía local autorizado. Para una experiencia más tranquila, el monte Meru es una alternativa maravillosa.
- Caminar y sumergirse en la naturaleza: Ruaha y Selous son perfectos para recorrer senderos, caminar junto a ríos y descubrir una sabana menos concurrida.
- Explorar las islas: Zanzíbar, Pemba y Mafia ofrecen lagunas turquesas, manglares, snorkel y la magia de Stone Town.
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Consejos para un turismo más responsable en Tanzania
La belleza de los paisajes tanzanos viene acompañada de una gran responsabilidad: su preservación. Algunas prácticas esenciales son:
- Respetar la fauna salvaje: observar desde lejos sin alimentar ni tocar.
- Viajar fuera de temporada: esto reduce el impacto turístico y favorece la experiencia de encuentros auténticos.
- Confiar en expertos locales: aportan conocimiento y acceso a lugares menos conocidos.
- Elegir alojamientos y excursiones responsables: apoyar proyectos locales y ecolodges; vivir experiencias con comunidades a través del programa Planeterra.
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Los paisajes de Tanzania: un asombro seguro
Los paisajes de Tanzania forman un fresco vivo e inolvidable: sabanas infinitas, volcanes imponentes, lagos espejados y playas paradisíacas. Explorarlos es sentir su fuerza y también su fragilidad.
Con la ayuda de un experto local de Evaneos, podrás organizar un viaje auténtico, consciente y sostenible para una experiencia única. Porque la verdadera riqueza de Tanzania reside tanto en sus paisajes como en la forma responsable en que los descubrimos.




































































